La apertura fue un tanto irregular, pero pasado el mediodía quedó evidenciado que las fuerzas alcistas superaban a las del otro signo. Porcentualmente, nada extraordinario, en realidad algo menos que lo del martes, al trepar el Dow 0,39% hasta 11.543,32 puntos y negociarse unos 200 millones de acciones menos tanto sea en el mercado tradicional como en el electrónico. Pero esto no hace sombra a que el cierre de las blue chips (en cuarta suba consecutiva) fue el más alto de los últimos cuatro meses (de hecho, queda para los registros como el 10° cierre más alto, apenas 1,53% debajo del máximo histórico), que los inversores siguieron privilegiando los papeles más atrasados y "riesgosos" (el NASDAQ ganó 0,53%) y que todo esto se dio en un contexto de suba para el precio del petróleo (en realidad, la "trepada" a u$s 63,97 por barril significa poco luego de las siete bajas consecutivas que venía acumulando) y casi todos los commodities "duros" (la onza de oro subió 1%).
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De todas formas, los papeles que apuntalaron al Dow fueron algunos de los que han liderado la suba en los dos últimos años: Alcoa, Boeing, Caterpillar y Exxon.
Más allá de esto, la atención de los inversores apuntó a los buenos números contables que anunció Lehman Brothers (siguiendo la senda que abriera Goldman el martes y que hoy transita Bear Stearns), a esa especie de "favorita" que es Google y a la nueva baja en la tasa de los bonos del Tesoro, que para la versión a 10 años retrocedió a 4,77 % anual.
Mirando hacia atrás, especialmente a 1,42% acumulado por el Dow casi parece que no estamos transitando setiembre, históricamente el peor mes del año. Pero cuidado que lo peor ha tendido a concentrarse en la segunda quincena. Tal vez clave para decidir si seguimos la norma histórica o la violamos, es la reunión que el día 22 celebrará el Comité Abierto de la Reserva Federal.
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