Con más coincidencias que disidencias (aunque no hubo promesas por parte del gobierno), la Sociedad Rural Argentina y la ministra de Economía, Felisa Miceli, coincidieron ayer en « aprovechar el contexto positivo para la demanda de alimentos a nivel mundial» sin privar a los argentinos de «consumir los mismos productos que se exportan».
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«Nos vamos conociendo mejor; es posible un mejor diálogo», indicaron ambas partes tras el encuentro que sirvió también para confirmar que el ruralismo participará de la elaboración del plan Productivo Nacional 2007 que impulsa Miceli.
Luciano Miguens, Hugo Biolcati, acompañados por su economista, Ernesto Ambrosetti, desplegaron en el Ministerio de Economía un listado de problemas que aquejan a los productores agropecuarios: carne, lácteos, gasoil, trigo y maíz encabezaron las demandas. No hubo quejas, aunque se planteó que muchas medidas tomadas por el gobierno perjudicaron al productor. Con la misma sinceridad, Miceli les respondió: «Si ustedes se hubieran autorregulado, nada habría pasadoen un mercado como el de la carne».
La necesidad de abastecer el mercado interno a valores razonables, de acuerdo con las posibilidades de los consumidores, fue el hilo argumental de Miceli, conceptos que fueron aceptados y acompañados por los ruralistas. «Más de dos horas de reunión fueron destinadas a analizar qué y cómo pueden realizar su aporte los productores agropecuarios a un proyecto de país que integre a todos», admitía uno de los presentes luego del encuentro.
Con matices, la reunión de la que participó la Rural fue una réplica de la mantenida por Miceli con los cooperativistas de Coninagro. Hoy serán recibidos los ruralistas de CRA, en la primera entrevista que tendrán con el gobierno luego del paro del campo organizado, con éxito, tres meses atrás. Ese será el ingrediente atractivo de un encuentro que promete más pimienta a la relación campo-gobierno.
En carnes, fue presentada la misma propuesta que Miceli ya conocía, porque 24 horas antes Coninagro le había dejado una prolija carpeta. Y aunque la Rural puso foco en otros reclamos sobre la cadena, la sorpresa la presentó la ministra. Es que el proyecto de las entidades (elaborado por la Rural, Coninagro y CRA, junto con los frigoríficos exportadores) nada indica sobre la promoción de la carne. Y Felisa Miceli fue contundente: «Ustedes manejan el Instituto de Promoción de Carnes Vacunas y están promocionando el consumo de carnes caras en el mercado interno... Por qué no trabajan sobre ese tema?». La sorpresa fue mayúscula, aunque los ruralistas la disimularon: «No podemos promocionar la carne de ovinos o la de cerdos, porque aportamos sólo los productores de vacunos...», dijo uno de los presentes. El tema quedó en agenda.
«El gasoil está apareciendo, aunque en algunos casos con sobreprecios. Pero se está normalizando la situación», dijeron desde la Rural, luego de explicarle al gobierno la «importante transferencia del campo al sector industrial». Los ruralistas sacaron números y fueron concretos: el productor perdió u$s 80 millones en el sector lácteo por las retenciones (piden más rebajas), u$s 400 millones por el trigo debido al no aprovechamiento del precio internacional y la sequía, y u$s 300 millones en carnes por las ganancias de los frigoríficos en desmedro de los dueños de las vacas».