Felisa Miceli ya tiene agendado un encuentrocon el secretario del Tesoro estadounidense, John Snow. Será el 21 de abril en Washington, en vísperas de la denominada Reunión de Primavera que todos los años alrededor de esta fecha organizan el FMI y el Banco Mundial, en la que también estará presente la ministra.
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Miceli habló telefónicamente con Snow en enero, pocos días después de efectivizarse la cancelación de la deuda al FMI. Allí se mencionó una posible reunión en febrero que luego quedó postergada. La explicación que dieron desde el Palacio de Hacienda fue que «la ministra está abocada a la lucha contra la inflación».
La funcionaria decidió -con la aprobación de la Casa Rosada- participar del próximo encuentro del FMI, donde planteará la postura crítica de la Argentina respecto del funcionamiento del organismo. Si bien canceló la totalidad de la deuda, el país continúa siendo un miembro activo del Fondo y por lo tanto mantiene voz y voto ( minoritario, por supuesto) respecto del rumbo que debería tomar la institución.
Antes de este viaje, la ministra irá la semana próxima a la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Belo Horizonte, donde el organismo realizará la reunión anual.
En el Palacio de Hacienda esperan optimistas el encuentro con Snow. Un dato que no pasó inadvertido es que los Estados Unidos votó a favor de la Argentina el jueves pasado en el directorio del BM, cuando el organismo concedió u$s 350 millones para la reconversión del Plan Jefas y Jefes.
No resultó una cuestión menor, ya que el gobierno estadounidense no había avalado un préstamo por u$s 500 millones que el BID concedió al país apenas un par de semanas antes. En ese caso, la explicación fue que se trataba de un préstamo «de ajuste», es decir sin destino específico, que sólo podría haberse otorgado si existiese un programa con el FMI. Pese a ello, el crédito finalmente fue aprobado debido al apoyo de los países de América latina.
En contra
En cambio, hubo dos directores del BM que votaron en contra de otorgar un nuevo financiamiento al Plan Jefas y Jefes: fueron los representantes de Francia y de Alemania. En realidad ambos se abstuvieron, pero en la jerga de estos organismos equivale a intentar bloquear la ayuda.
En el caso de Francia, el director es Pierre Duquesne, el mismo que en los últimos años también mantuvo una posición crítica desde el directorio del Fondo. Su voto estuvo directamente ligado con la decisión del gobierno argentino de rescindirle el contrato de concesión de Aguas Argentinas a la compañía gala Suez. Además de las quejas diplomáticas correspondientes, la otra vía que encontró el gobierno de Jacques Chirac fue tratar de impedir un crédito del Banco Mundial.
Además de Suez, otras compañías francesas que explotaban servicios públicos se fueron de la Argentina en términos de regulares a malos con el gobierno, como ocurrió con France Telecom y Electricité de France (ex propietaria de Edenor).
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