Los títulos públicos se movieron ayer mayoritariamente hacia arriba apoyados en los bajos precios en que se encuentran. Los bonos registraron subas promedio de 1 por ciento, a pesar de lo cual el riesgo-país experimentó una leve alza y cerró a 4.511 puntos. Ello se debe a que el índice EMBI que elabora el banco de inversiones JP Morgan mantiene una ponderación con especial énfasis en los papeles de corto plazo que precisamente fueron lo de peor desempeño.
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Lo cierto es que los precios en que se encuentran los títulos públicos tentaron a algunos fondos de inversión del exterior que estiman que aun descontando una renegociación con quita de entre 30 por ciento y 35 por ciento del capital y una abrupta baja de intereses en torno a 7 por ciento se trata de oportunidades atractivas. Lo mejor pasó por los Global surgidos en el megacanje concretado en mayo del año pasado. Así, el Global con vencimiento en 2008 -el más líquido de los bonos argentinos-ganó 2,6 por ciento, seguido por las otras dos series: 2018 y 2031 que avanzaron 1,1 por ciento cada uno. Los Brady, por su parte, registraron subas marginales en sus tres series (FRB, Par y Discount), mientras que los BOCON alternaron alzas con bajas.
En la Bolsa de Comercio las principales acciones cerraron con un descenso de 2,60 por ciento, llevando al índice Merval hasta los 459 puntos. La presión compradora de los que buscan refugio en los papeles bursátiles ante la posibilidad de una mayor devaluación fue neutralizada por aquellos que prefirieron efectivizar diferencias. El recinto llegó a ubicarse 3,85 por ciento del lado ganador, pero con el correr de las horas el impulso alcista se fue diluyendo. Con esta baja el Merval acumula en lo que va del mes una ventaja de 4,51 por ciento. Los operadores coinciden en afirmar que la verdadera evolución del mercado se conocerá una vez que se reinicien las operaciones cambiarias y se pueda evaluar el desempeño del dólar. El volumen negociado totalizó los 35,5 millones de pesos y en las pizarras se contabilizaron 18 alzas, 23 bajas y 11 acciones sin cambios. Entre los ganadores de la sesión se destacaron Santander (+5,71%), Banco Francés (+4,88 por ciento) y Siderar (+4,09 por ciento). Del otro lado, los descenso fueron liderados por Telecom (-6,45%), Comercial del Plata (-5,32 por ciento), Repsol (-4,76 por ciento), Transportadora de Gas del Sur (-4,73 por ciento) y Pérez Companc (-4,59 por ciento). En los «arbolitos» de la City porteña el dólar cotizó entre $ 2,25 y $ 2,30, dependiendo del monto de la operación y la necesidad del demandante. Si la compra se hacía contra entrega de cheques el valor subía hasta 2,45 pesos, mientras que el dólar futuro, a un mes, se negoció a $ 2,70. La mayoría de los compradores fueron pequeños y medianos ahorristas atemorizados por los valores que podría tomar la divisa estadounidense el lunes, una vez que se reabra el mercado cambiario.
En Wall Street los mercados concluyeron en terreno negativo, afectados por los renovados temores de los operadores a que en el futuro se sucedan nuevas escándalos como el de Enron con otras grandes compañías. A ello se le sumaron las dudas que generaron los comentarios del gigante de las redes de equipos para Internet, Cisco, que si bien presentó resultados trimestrales superiores a las estimaciones de los analistas trazó un sombrío panorama para este año. En este marco, el tradicional índice Dow Jones cayó 0,29 por ciento y el panel tecnológico NASDAQ se replegó 1,68 por ciento frente a la jornada previa. El precio de los bonos del Tesoro americano a 30 años bajó y su rendimiento -que se mueve en sentido inverso-aumentó a 5,41 por ciento anual. En San Pablo el Bovespa finalizó con una caída de 0,53 por ciento, en medio de un mercado cauteloso y a la espera de lo que suceda en la Argentina una vez que se reinicien las actividades cambiarias. Además, la moneda brasileña se devaluó frente al dólar que cerró a 2,46 reales.
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