El gobierno disfrazó el castigo a Shell por no adherirse a la baja en el precio de los combustibles: le hipotecará la destilería que tiene en Dock Sud. El argumento serán las deudas acumuladas por la empresa, que debe al Estado 66 millones de pesos por sucesivas multas. Para hacer circular la información, el gobierno se amparó en un cable de la agencia oficial de noticias, en el que se indicó que "altas fuentes gubernamentales" procederán a "constituir una caución real en favor del Estado sobre la destilería de Shell en Dock Sud". La medida se instrumentará mediante la constitución de una hipoteca que suscribirán el escribano mayor del gobierno y el representante de Shell. Aunque se habla de los incumplimientos de la compañía a la Ley de Abastecimiento, está claro que esta nueva ofensiva es una respuesta por no bajar los precios de las naftas, como sí lo hicieron YPF, Petrobras y Esso. Se suma a la intención de mantener por tiempo indeterminado la prohibición de exportar sólo para esa empresa.
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