23 de enero 2008 - 00:00

Moreno vs. Shell: le aplicará ley de abastecimiento

Juan José Aranguren
Juan José Aranguren
El gobierno prometió ayer a propietarios de estaciones de servicio que «profundizará» la aplicación de la ley de abastecimiento contra la petrolera Shell, para lograr que baje sus precios y así impedir el posible cierre de 500 expendedores, que ya reclaman «cambiar de bandera» porque sus ventas bajaron hasta 50 por ciento. Casi medio millar de estaciones de servicio Shell pretenden abandonar la bandera de esa petrolera por la decisión de esa compañía de no bajar precios, que además provoca desabastecimiento en algunas zonas del interior del país y en la Capital porque las compañías que sí bajaron agotan sus stock.

Es el caso de Esso, Petrobras e YPF, que accedieron al pedido de dar marcha atrás con subas en las naftas, cosa que no hizo la compañía que preside Juan José Aranguren y provocó la inmediata reacción del gobierno, en otro round de su pelea con esa empresa.

La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (CECHA) se reunió con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para plantearle los problemas de abastecimiento de combustibles, márgenes de rentabilidad y la crisis de las estaciones de Shell que enfrenta el sector.

El titular de la CECHA, Marcelo Rovasio, señaló que Moreno prometió a los expendedores que el gobierno «buscará una solución aunque esta situación implique profundizar la ley de abastecimiento» contra la empresa Shell.

Rovasio planteó el «grave problema» que afrontan las estaciones de servicio Shell y señaló que Moreno les señaló que esa norma «la legislación protege a los estacioneros que quieran cambiar de bandera y nos garantizó el abastecimiento de combustibles para quienes quieran cambiar de marca».

El titular de CECHA explicó que la decisión de Shell de no bajar los precios «provocó que la demanda de combustibles fuera a las otras compañías, lo que causó que agotaran sus stock y que en algunos lugares haya desabastecimiento de combustibles».

«Estamos muy preocupados por la situación, porque la empresa Shell no tiene diálogo con el gobierno nacional ni tampoco con los expendedores», dijo Rovasio. «El damnificado es el expendedor, por la absoluta negativa de la empresa a retrotraer los precios a octubre, lo que ha significado una caída en las ventas en una banda que va de 30 a 50 por ciento».

Rovasio señaló que «no hay nadie que pueda aguantar esta situación y le pedimos al gobierno que intervenga para resolverla, porque a fin de mes tenemos que pagar los sueldos que dan de comer a muchas familias», al referirse a la situación con la empresa Shell.

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