Movicom Bell South cerrará el año con una facturación de u$s 920 millones, lo que representa un incremento de casi u$s 100 millones respecto del año pasado. Esta cifra es lo que consume su 1,7 millón de clientes, según informó ayer Mauricio Wior, CEO de la empresa de telefonía celular, durante el cóctel dado por Movicom para despedir el año. Wior dijo también que ya contaban con 700.000 clientes presuscriptos para el servicio de larga distancia, cifra que los pondría en tercer lugar (detrás de Telefónica y Telecom).
Año complicado
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El empresario admitió que las operaciones de 2000 habían sido menos fructíferas que lo esperado. «Tuvimos pérdidas, hay que decirlo con todas las letras, y también que vendimos menos que lo proyectado. Pero todo esto hay que ponerlo en el marco de un año muy complicado para la economía», dijo.
Wior reconoció que, por tratarse de un ejercicio con grandes inversiones proyectadas --sobre todo en la habilitación del sistema PCS y la expansión hacia el interior-estaba previsto que 2000 no arrojara utilidades. «Pero perdimos más de lo que esperábamos», admitió.
Y reveló que la rebaja de $ 0,35 a $ 0,32 en el minuto que se cobra por el sistema de CPP (paga el que llama) podría quedar determinada «esta misma semana». Ese recorte tarifario, según Wior, representaría para la empresa una caída de ingresos de unos u$s 45 millones al año. «No sé quién dijo que la rebaja podía llegar a los $ 0,20, porque en este momento en que el sector no está siendo rentable cada centavo es crucial.»
Inversiones
Antes, durante su discurso, el empresario saludó la desregulación y confirmó que continua-rán adelante con su plan que prevé inversiones por u$s 1.000 millones en tres años. Wior se permitió bromear con que «antes de la desregulación les ganábamos a tres o cuatro, y ahora deberemos ganarles a veinte o treinta».
Por su parte Horacio Gold-emberg, a cargo de las opera-ciones de Movicom Bell South en el interior, dijo que llegarán a los 150.000 usuarios antes de fin de año, con una facturación de u$s 40 millones. Agregó que -según sus proyecciones-«el año próximo llegaremos a 300.000 usuarios, y a facturar u$s 150 millones».
Explicó la aparente discrepancia entre el número actual de abonados y el crecimiento de la facturación en el hecho de que muchos de los clientes de provincias se incorporaron a la compañía entre mayo y agosto.
Goldemberg dijo que este año continuarán con la reconversión de su red analógica en digital. «Tanto los equipos como el mantenimiento de una red analógica son cinco veces más caros que los digitales, no así los teléfonos: los digitales siguen siendo más caros», reveló.
En este sentido, admitió que todavía es chica la porción del padrón de clientes que usan los servicios de Internet, mensajería y otros que se transmiten por ese aparatos digitales: «Son cerca de 100.000, o sea menos de 6 por ciento del total de nuestra clientela», pero aseguró que «la migración hacia la telefonía digital es creciente».