Nueva York (Reuters) - El banco de inversión Morgan Stanley comunicó ayer que acordó pagar u$s 46 millones para solucionar una demanda por discriminación sexual, en la que se alegaba que las asesoras financieras recibían salarios menores que los de sus colegas hombres.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La empresa sostuvo que su gerencia mundial instituirá programas en áreas como redistribución de cuentas, capacitación y desarrollo gerencial, desarrollados para mejorar el éxito de sus consejeras financieras.
También informó que las mujeres que alegan discriminación sexual deben remitir sus reclamos monetarios a un árbitro designado por las dos partes. La demanda colectiva fue presentada en junio del año pasado en la Corte de Distrito de Washington DC, por varias operadoras que trabajaron en Morgan Stanley.
Las mujeres acusan a la firma de entregar las cuentas más lucrativas a sus operadores hombres y ofrecerles ascensos y entrenamientos.
Según el acuerdo, el grupo de administración de riquezas deberá realizar «significativos» cambios respecto de cómo asigna las cuentas, «incluyendo reducir la dependencia de los factores históricos y un mayor peso en el criterio de importancia que refleje el reciente desempeño».
Dejá tu comentario