26 de julio 2001 - 00:00

Negativo: pasó para el martes votación del ajuste en Senado

El Senado decidió ayer postergar hasta la semana que viene -se presume que será el martes-la aprobación del déficit cero. Pero antes de eso la ley deberá pasar por un debate en comisiones donde, ya se anticipó, se introducirán cambios. Peronistas y radicales se opusieron durante todo el día a debatir el proyecto ayer. Propusieron algunas modificaciones: la eliminación del recorte en jubilaciones y la garantía de que no se podarán sueldos estatales por debajo de $ 1.000. El gobierno intentó sin éxito durante la mañana y la tarde de ayer convencer a los legisladores de aprobar el proyecto. Fernando de la Rúa convocó a su despacho en la Casa Rosada a un grupo de senadores y gobernadores peronistas. Allí le pidieron, al menos, que el radicalismo del Senado no se mostrara como oposición al gobierno. Además, exigieron tiempo para negociar las medidas. Chrystian Colombo les reconoció que existen senadores de la UCR que son incontrolables para el Ejecutivo. Para reforzar el pedido, De la Rúa envió una carta personal a cada senador. Les pidió una actitud patriótica y les recalcó que "cualquier demora traería consecuencias negativas". Prometió que cualquier incremento en la recaudación o ahorro sería aplicado a subir el recorte de sueldos y jubilaciones sólo por haberes superiores a $ 1.000. Esta postergación tiene costos: hasta que el Senado no apruebe el déficit cero, los bancos no firmarán la aprobación del bono patriótico por u$s 1.000 millones (financiará pagos de sueldos en provincias) y tampoco el minicanje de los vencimientos de Letras del Tesoro por un nuevo título por u$s 1.300 millones. Además, si no se aprobara el martes la ley de ajuste, no entrarán en vigencia la suba de aportes patronales ni la cancelación de la devolución de Ganancias a empleados. Anoche, después de la sesión, los senadores del PJ seguían reunidos con un grupo de gobernadores mientras que el bloque radical marchó a la residencia de Olivos para reunirse con De la Rúa, una movida que el gobierno debió haber hecho antes de la fracasada sesión de ayer. Hoy mismo comenzará la negociación de la letra chica de los cambios a introducir en el proyecto para no afectar jubilaciones y sueldos públicos menores. En el justicialismo primaba anoche la idea de derogar exenciones en Ganancias sobre la renta financiera de depósitos y transferencias y de crear un nuevo impuesto sobre los plazos fijos.

Negativo: pasó para el martes votación del ajuste en Senado
El Senado pasó para la semana que viene, casi con seguridad el martes, la aprobación del déficit cero. Tal como anticipó este diario, el peronismo, sin debate, impuso anoche la superioridad numérica y envió a comisión el proyecto para buscar alternativas al recorte de jubilaciones -punto innegociable para el PJ- y garantizar que la poda a los empleados públicos no será por debajo de $ 1.000. El próximo lunes a las 17 el bloque PJ analizará con sus 14 gobernadores la votación del plan de ajuste, que se haría al día siguiente. De allí saldrá la confirmación de los cambios que comenzarán a definirse hoy mismo.

La bancada que conduce José Luis Gioja no atendió ayer el pedido que, en persona, les hizo Fernando de la Rúa en la Casa Rosada, a fin de que aprobaran la iniciativa sin más dilaciones (ver nota aparte). Para conmoverlos, tradujo el reclamo en una carta que hizo llegar a todos los miembros del peronismo senatorial. En la epístola habla de «actitudes patrióticas» y de las «consecuencias negativas» que ocasionaría cualquier dilación. No tuvo éxito.

El problema para el gobierno ahora es doble. Deberá enfrentar la desconfianza de los mercados ante las dilaciones en la sanción del paquete de ajuste, en un día donde desde el exterior habían llegado buenas noticias cuando el secretario del Tesoro de los EE.UU., Paul O'Neill, le pidió al FMI que revisara sus planes con relación a la Argentina y ya se hablaba de una asistencia financiera que hasta la semana pasada parecía imposible. El segundo problema que se presenta es que la demora del Senado repercutirá en algunas medidas que fueron introducidas por Diputados en el proyecto. Por ejemplo, el incremento de 4 puntos en los aportes patronales para empresas de servicios sin poder tomarlos a cuenta del pago de IVA comenzará a regir el primer día hábil del mes siguiente a la sanción del proyecto. Por lo tanto, esa medida podría trasladarse a setiembre. Como el gobierno prometió elevar el piso de recorte a sueldos y jubilaciones con la recaudación de ese impuesto, ahora debería postergar esa decisión, por lo menos hasta octubre.

Otro conflicto se generará con las empresas que deben devolver el Impuesto a las Ganancias a sus empleados. Lo votado en Diputados suspende esa medida, pero al no convertirse en ley rige todavía el decreto de Cavallo que estableció la baja en el impuesto y el plazo para realizarlo, a lo sumo, con los sueldos de julio. Por lo tanto, deberán devolver los fondos si el ajuste no se convierte en ley antes del miércoles.

La sesión de la víspera estuvo rodeada de innumerables conciliábulos entre justicialistas de la Cámara alta y gobernadores del mismo signo -desfilaron por el Congreso el riojano Angel Maza, el jujeño Eduardo Fellner, el tucumano Julio Miranda y el pampeano Rubén Marín-, y un clima piquetero, montado por la Asociación de Personal Legislativo (APL) que clausuró puertas, sacó taquígrafos del recinto, copó los pasillos con papel picado, banderas y bombos y -lo más grave-impidió que se sirviera agua y café a los legisladores.

La sesión pareció ir hacia rumbos no previstos, cuando el peronista Carlos Verna (La Pampa), secundado por sus compañeros Osvaldo Sala (Chubut) y José Carbonell (Tucumán), exigió el tratamiento del proyecto que deroga el Decreto 804 de regulación eléctrica.

• Discrepancia

Finalmente, Jorge Agúndez (UCR-San Luis) consiguió frenar el embate y propuso tratar sobre tablas la ley del ajuste, que todos esperaban. José Luis Gioja, en nombre del peronismo, subrayó que compartían la finalidad de llegar al déficit cero, aunque discrepaban con la metodología. «No estamos con la rebaja de jubilaciones ni de sueldos por debajo de $ 1.000», insistió el jefe del bloque opositor. De inmediato, propuso discutir medidas alternativas en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. «Nosotros estamos en sesión permanente así que, cuando solucionemos este tema, vamos a poder votarlo de inmediato», prometió sin poner fecha.

La disidencia del PJ, encabezada por el entrerriano Héctor Maya, reclamó que se discutieran ya mismo las modificaciones. «El Decreto 896 del ajuste ya está vigente y no podemos permitir que se recorten los sueldos de los trabajadores», su-brayó el cacique del bloque 17 de Octubre. La puntana Alicia Negre de Alonso se acopló al solista de Entre Ríos, pero no pudo disimular el blooper de confundir el número de decreto y se refirió al «816».

El frepasista Pedro Del Piero, curiosamente, terminó coincidiendo con el PJ. «No tiene sentido tratar la cuestión ahora, porque para derogar el decreto hace falta que se expida también Diputados», reflexionó. La sintonía con el peronismo no fue gratis: tuvo que comerse varias cargadas. «Habló el vocero de la Alianza», le gritó Verna. «Bienvenido, compañero», se mofó Sala de Del Piero.

El tucumano Carbonell generó algunas molestias dentro de su bancada, cuando amagó con presentar en ese mismo momento unas propuestas alternativas al recorte a la clase pasiva. «Habíamos quedado que no íbamos a dar el debate», protestó «sotto voce» el formoseño Ricardo Branda.

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