El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En realidad, el funcionario argentino viaja con el exclusivo propósito de tratar las cuestiones comerciales que están candentes en la relación bilateral. El tampoco tiene bajo su área la ampliación de los gasoductos troncales y la relación con Transportadora de Gas del Sur, en la cual Petrobras tiene actualmente una participación decisiva, porque la otra accionista de control, la norteamericana Enron, está en bancarrota.
La cuestión está en manos del ministro de Planificación, Julio De Vido, quien habría amenazado a Petrobras con quitarle la concesión de TGS, debido a la demora para poner en marcha la ampliación del gasoducto del Sur. De todas formas, la presencia de Lavagna en Brasil podría ser útil para que el gobierno de ese país se decida a respaldar la inversión de Petrobras por unos 150 millones de dólares que todavía restan para la obra.
Se estima que una de las principales trabas para el proyecto es el retraso de las tarifas, que están congeladas y pesificadas desde la devaluación, situación que impediría recuperar la inversión que requiere el gobierno argentino.
Dejá tu comentario