26 de marzo 2004 - 00:00

Ni las AFJP locales aceptan quita a deuda

Debutaron ayer las AFJP en la primera negociación con el gobierno por el default. No hubo muchos avances: rechazaron la quita de hasta 92%, insisten en cobrar 100% en dólares y sólo aceptan que el país empiece a pagar intereses desde 2010. La semana próxima, las reuniones seguirán con acreedores extranjeros, aún más críticos. La situación actual ayuda poco: se está creciendo a 9%, hay fuertes excedentes fiscales y hasta repunta, aunque levemente, la inversión. Con esta bonanza ningún bonista acepta tan fuerte quita. El gobierno de Duhalde, con Lavagna de ministro, perdió la oportunidad de renegociar la deuda cuando no se veían señales de recuperación y la capacidad de pago del país era menor.

Guillermo Nielsen
Guillermo Nielsen
Las AFJP aceptaron empezar a cobrar los bonos que reciban tras la reestructuración de la deuda recién a partir de 2010. Esta es la principal «prenda de cambio» que ofrecieron ayer en la primera reunión de negociaciones que mantuvieron con el equipo económico. También se mostraron de acuerdo con un alargamiento sustancial de plazos de los títulos y una reducción de las tasas de interés, pero a cambio exigen que se respete la moneda original de la inversión ( dólares) y que no se avance con quitas de capital.

Este plazo de espera propuesto le permitiría al gobierno hacer frente a los principales vencimientos de la deuda nueva que tiene por delante en los próximos años, especialmente los BODEN y los préstamos garantizados en pesos, además de compromisos con los organismos internacionales (los vencimientos de interés deben cancelarse en efectivo, más allá de las refinanciaciones de capital).

Ayer fue la primera jornada de negociación del gobierno con los acreedores, que incluyó, además de los fondos de pensión, a dos grupos representantes de bonistas locales: la Asociación de Ahorristas de la República Argentina (AARA) y la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD). Todos coincidieron al finalizar las reuniones por separado en que percibieron mayor voluntad negociadora por parte del Palacio de Hacienda, aunque prácticamente no se avanzó en detalle.

En realidad, todos se fueron con la idea de que se trató apenas del puntapié inicial para negociar puntualmente las condiciones de los bonos más adelante. «Esto va para largo», aseguró uno de los ejecutivos de las AFJP que participó del encuentro. «Vamos a escuchar todas las posiciones y luego haremos una segunda ronda de consultas», comprometió el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que estimó como fecha posible para esta etapa la segunda quincena de abril.

Nielsen estuvo acompañado en las tres reuniones por su segundo, Sebastián Palla; el secretario de Coordinación Económica, Leonardo Madcur, y el encargado del área de Crédito Público, Norberto López Isnardi. Esta falta de precisiones respecto de los nuevos títulosque pretende colocar el gobierno se repetirá en los próximos encuentros con acreedores, incluyendo el que se avecina con el Comité Global después de Semana Santa.

Por la Unión de AFJP participaron los principales directivos del sector: Carlos Peguet (Consolidar), Ricardo Guitart (Siembra), Horacio Canestri (director ejecutivo de la UAFJP), Fernando Ileana ( Orígenes) David Budd (HSBC) y Jorge Samuel (Arauca-Bit). «Estamos negociando en nombre de nuestros afiliados y tenemos que actuar de acuerdo con los intereses de ellos», explicó Peguet para iniciarel diálogo. Terminar bien la negociación con los fondos de pensión es fundamental para conseguir la masa clave que se requiere para completar la salida del default, ya que poseen u$s 18.000 millones de títulos en default (casi un cuarto de la deuda total por renegociar).

La intención de las AFJP es evitar los juicios futuros de los clientes si es que la negociación no resulta satisfactoria para los futuros jubilados. Hoy los fondos de pensión tienen 9 millones de afiliados, aunque menos de la mitad es hoy un aportante «activo». Ante la posibilidad de juicios masivos, los ejecutivos de los fondos de pensión estipularon ayer dos condiciones que -aseguraronserán inmodificables en la negociación: que las tenencias continúen en dólares tras la reestructuración y mantener las garantías que hoy poseen sus papeles en default.

• Garantía

Ocurre que las AFJP aceptaron masivamente canjear en 2001 sus bonos por préstamos garantizados en dólares, que es lo que poseen actualmente en cartera. Esos préstamos, que no tienen cotización bursátil, poseen como garantía de cobro la recaudación del impuesto al cheque. «Queremos conservar una garantía similar, porque se trata de un derecho adquirido», aseguraron los ejecutivos. Nielsen no dio precisiones sobre la quita que está pensando el gobierno ni aludió -en ninguno de los encuentros- al 75 por ciento.

Pero sí estableció que «se respetarán los lineamientos de Dubai». Claro que dejó margen para posibles mejoras, al admitir que el equipo económico está embarcado en un nuevo análisis de sustentabilidad de la deuda.
En ese sentido, se están elaborando nuevos escenarios para determinar cuál es la verdadera capacidad de pago que tiene el gobierno para cumplir con la deuda que será reestructurada. En cuanto a los encuentros mantenidos con las asociaciones de ahorristas, cada una insistió con sus propuestas.AARA pidió un «trato diferencial» para los pequeños ahorristas respecto de los grandes inversores. Mientras que ADAPD pidió no sólo que se lance un bono perpetuo (sin vencimiento de capital pero con pago de interés anual), sino que, además, los nuevos títulos puedan utilizarse para cancelar impuestos y comprar inmuebles.

Ambas propuestas centrales fueron consideradas «un tanto impracticables» por Nielsen, que prefirió no desecharlas al menos en esta primera ronda.

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