El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, continuó ayer manteniendo una serie de reuniones bilaterales con funcionarios de primera línea europeos en el marco de la reunión del G-20 que se está efectuando en Leipzig, Alemania. Su tarea fundamental es convencerlos de los pasos que está efectuando la Argentina para la reestructuración de la deuda y conseguir todo el apoyo posible dentro del directorio del FMI.
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Pese a los esfuerzos, recibió fuertes críticas de sus colegas, ante los nulos avances concretos en el proceso de reestructuración. Tampoco consiguió torcer la percepción negativa de Gran Bretaña, Italia e Inglaterra.
En cuanto al desarrollo del evento, altos funcionarios financieros del G-20, que reúne a las grandes naciones desarrolladas y a importantes economías emergentes, advirtieron ayer que los desequilibrios mundiales son un riesgo para la mejora de la economía global.
• Flexibilidad
Los viceministros de finanzas presentes y los funcionarios de los bancos centrales se mostraron de acuerdo en que se necesita flexibilidad para ayudar a corregir esos desequilibrios.
«Los participantes compartieron el punto de vista de que la economía mundial está mejorando y que los riesgos están más equilibrados. También discutimos que los riesgos a corto y mediano plazo para la economía incluyen desequilibrios mundiales. Pero no hay una solución franca para esto», explicó uno de los participantes en la reunión.
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