Davos, Suiza (Reuters) - El mundo probablemente evitará una recesión, a pesar de la desaceleración del crecimiento de Estados Unidos, coincidieron ayer varios economistas en la apertura del Foro Económico Mundial. Los expertos mostraron su optimismo y descartaron que la esperada desaceleración económica en EE.UU. vaya a provocar una recesión, a la vez que trazaron un panorama más bien negro de la economía nipona.
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«Podría ser un duro aterrizaje, pero el peligro de que se produzca una recesión es mínimo», dijo Alan Blinder, profesor de economía en la Universidad de Princeton y ex vicepresidente de la Reserva Federal (Fed). Estableció en un tercio aproximadamente las probabilidades de la temida recesión, cuando hace unos meses podían considerarse como cero.
El experto norteamericano señaló que cuando un gigante estornuda, todo el mundo lo siente, y Europa no va a ser totalmente inmune a la desaceleración en Estados Unidos, aunque no la sentirá de modo dramático, a diferencia de Japón, que está en una posición «muy vulnerable».
Por su parte, el asesor jefe de la banca Merrill Lynch, Jacob Frenkel, aseguró que en Estados Unidos se esperan signos de recuperación en la segunda mitad de 2001. «Se trata sólo de una desaceleración en un crecimiento incapaz de ser parado», dijo. Afirmó que el desarrollo económico de EE.UU. durante los últimos años sencillamente no «era sostenible», pero dijo que no hay razón para verlo todo negro, pues con la nueva sociedad de la información, los ajustes son más rápidos, como lo son también las reacciones de los mercados de capitales.
Repercusiones
En tanto, el catedrático de Economía de la Universidad de Bonn (Alemania), Juergen von Hagen, consideró que es poco probable que Europa supere a Estados Unidos y se convierta en el motor de la economía mundial. Pronosticó que la desaceleración norteamericana tendrá repercusiones negativas sobre todo para países como Alemania e Italia, lo que presentará al Banco Central Europeo problemas adicionales. Kenneth S. Courtis, vicepresidente para Asia de Goldman Sachs, dijo que la «única forma de ser optimista con respecto a Japón es darle vuelta al gráfico» a la vez que criticó la debilidad política de sus líderes actuales para hacer frente a los desafíos que ese gigante tiene planteados. «El gobierno de Tokio no puede seguir gastando dinero como si no existiera el mañana», señaló el analista, que elogió, por el contrario, la gestión de la economía de China, país que pese a que algunos años vaya mejor que otros, «siempre hace lo que hay que hacer» y avanza en la buena dirección. Los expertos consideraron que el euro aprovechará una caída del dólar, que ahora es fuerte debido a las importantes entradas de capital de los últimos años. El valor del dólar disminuirá en la medida en que lo hagan los flujos de dinero, afirmaron. Sin embargo, Blinder dijo no creer que vaya a producirse una «salida de capitales» de EE.UU., sino sólo un debilitamiento del flujo en esa dirección.
Escepticismo
Al ser consultados sobre las reducciones de impuestos anunciadas por el nuevo presidente estadounidense, George W. Bush, tanto Blinder como Frenkel expresaron su escepticismo y dijeron que no es ése un instrumento adecuado para combatir una recesión aunque sí puede ser una medida estructural adecuada para fomentar a largo plazo los recursos económicos.
«Debería ser utilizado para luchar contra los excedentes» de producción, incentivando al consumidor, opinó Frenkel. El representante de Goldman Sachs predijo, por su parte, «una gran volatilidad de los mercados de capitales: «Lo mejor es apretarse bien los cinturones porque puede ganarse, pero también perderse mucho dinero». Blinder coincidió con su colega y pronosticó «muchos y rápidos vaivenes en Wall Street».