Felisa Miceli no les pidió ayer a los senadores peronistas que apuraran la votación del cuestionado proyecto que le da poderes al ministro de Economía para frenar fusiones o compras de empresas. Inclusive los legisladores la consultaron sobre cambios a esa norma pedida por Roberto Lavagna cuando comenzó el alza de precios, pero la ministra sólo prometió consultar en el Ejecutivo. Sí fue terminante en solicitar otras normas, como leyes sobre biocombustibles o financiamiento para obras de transporte eléctrico. Quedó claro entonces para los senadores que no existe hoy intención en Néstor Kirchner de apurar esa iniciativa. Les pareció, por el contrario, que el gobierno está dispuesto a congelarla.
Dejá tu comentario