Parte de las mayores esperanzas sobre resultados positivos rápidos por parte del blindaje no podrían concretarse, ya que las perspectivas de la economía argentina son «estables» para 2001 y no se esperan cambios en la calificación de la deuda. El pronóstico pertenece a Diana Mondino, directora de la calificadora Standard & Poor's, que ayer aseguró que «no espera una mejoría apreciable inmediata de la economía».
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La economista resaltó que «la Argentina ha sufrido mucho estos dos años, ha demostrado una gran resistencia pero es probable que empiece a repuntar dada la cantidad de medidas pequeñitas que en varios frentes se están tomando». Según Mondino, «esas medidas posiblemente mejoren la situación pero no tanto como para subir la calificación de la deuda este año. Esa sería una muy agradable sorpresa».
La economista resaltó que «lamentablemente lo que el gobierno tiene que hacer para impulsar el crecimiento de la economía es algo totalmente intangible y subjetivo y es lograr la confianza de los inversores domésticos y externos». Para la directora de Standard & Poor's «mientras el consumidor no crea que hay que cambiar un par de zapatillas o los inversores externos no quieran volver, es muy difícil» que la economía despegue y «para eso no existe una receta, es la confianza y la credibilidad que inspira un conjunto de políticas». Mejor suerte con la calificadora tuvo el Gobierno Autónomo de la Capital Federal, ya que la semana pasada Standard & Poor's mejoró la calificación de la deuda porteña llevándola a escala nacional de raA (+) a raA (-), mientras que la evaluación tanto en moneda local como en extranjera se mantuvo sin variantes, es decir BB y BB(-). Según la calificadora de riesgo, «esta mejora refleja el sólido desempeño financiero de la Ciudad, la mejora en las políticas financieras y un bajo nivel de endeudamiento público».