2 de septiembre 2003 - 00:00

No habría pagos parciales al Fondo

Cuando falta apenas una semana para el vencimiento de u$s 2.900 millones con el FMI, el 9 de setiembre, en el Palacio de Hacienda dan prácticamente como un hecho que no se efectuará el pago si no está antes el acuerdo con el organismo. «Salvo que avancemos sustancialmente en los próximos días y quedemos al borde de arreglar, la decisión hoy es no pagar», explicaban ayer altas fuentes del Palacio de Hacienda.

La decisión final, de todas formas, la tomará el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, sobre fines de esta semana. El giro de los fondos debería ordenarse, a más tardar, el lunes próximo. Un entendimiento inminente implicaría la recuperación de este dinero en cuestión de días, tal como sucedió con el miniacuerdo que venció el 31 de agosto.

Asimismo, desde Hacienda aclararon que el préstamo que vence con el FMI no es prorrogable por 30 días como sucede con otras líneas otorgadas por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que aceptan un mes de gracia para su cancelación sin considerar al país en mora.

Mora

Por lo tanto, si el país no cumple, automáticamente quedará en mora con el organismo. Sería la primera vez, ya que en enero (cuando todavía no se había llegado a un acuerdo), el gobierno de Eduardo Duhalde decidió cancelar u$s 1.000 millones con el organismo, pese a que había incumplido tanto con el BID como con el BM.

Puntualmente, el que vence el 9 de setiembre es un préstamo otorgado bajo el programa de Facilidad Suplementaria de Reservas (SRF, según las siglas en inglés), en el marco del blindaje firmado por la Argentina con el FMI. A la misma altura de 2002, el pago de u$s 2.900 millones fue prorrogado por un año, pero en forma impostergable.

Desde el Ministerio de Economía descartan, además, la posibilidad de un pago parcial como señal, como llegó a especularse en algún momento: «No tiene ningún sentido y no cambiaría las cosas», reconocen.

Programas

Los u$s 13.500 millones que la Argentina le debe al FMI corresponden a tres programas diferentes que, en su momento, fueron pactados con el organismo, stand-by, facilidades extendidas y facilidad suplementaria de reservas. A continuación, un resumen de las líneas principales de crédito que el FMI habilita para los países que acuerdan un programa con el organismo:

Acuerdo de Stand-By (SBA):
es el programa más utilizado por el organismo, destinado a problemas de corto plazo en el balance de pagos. En general, el programa se prolonga por un período que va de los 12 a los 18 meses, y el plazo de repago de las líneas otorgadas va de los 2 años y medio a los 4 años.

Facilidad Extendida de Fondos (EFF):
fue establecida en 1974 para aquellos países con problemas en la balanza de pagos, pero cuya raíz es la estructura de la economía. Este programa tiene un plazo más largo (hasta 3 años), y el repago de los préstamos otorgados bajo este esquema debe efectuarse en un plazo que va de los 4 años y medio a los 7 años.

Facilidad Suplementaria de Reservas (SRF):
se introdujo en 1997 para problemas de financiamiento de corto plazo de «gran escala». Surgió tras la crisis asiática, que se extendió luego a otros mercados emergentes ante la salida masiva de capitales, que requirió amplios paquetes de ayuda del Fondo. El blindaje que el país acordó con el Fondo en noviembre de 2000 incluyó este tipo de préstamo.

Línea de Crédito Contingente (CLL):
a diferencia de otros miembros, está pensada para prevenir crisis. Surgió en 1999 para países con situación macroeconómica sana que busquen evitar el contagio. La tasa de interés del préstamo llega de 1,5% a 3,5% anual y, hasta ahora, resultó un rotundo fracaso, ya que no fue tomada por ningún país.

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