27 de septiembre 2004 - 00:00

Nuevo intento para convencer bonistas

La renegociación de la deuda está ingresando en etapa de definiciones. Para antes de enero, el gobierno tendrá que haber logrado un acuerdo con un alto porcentaje -80%- de bonistas. Es lo que le pide el Fondo para reflotar el acuerdo con la Argentina. Roberto Lavagna viaja el jueves rumbo a Washington, donde tendrá lugar la asamblea anual conjunta del FMI y el Banco Mundial. Mantendrá reuniones individuales con bancos y fondos de inversión para intentar aumentar la aceptación a la propuesta. En el equipo económico insisten en que se podría lograr una adhesión de 70% -sin incluir mejoras-, aunque ello hoy aparenta ser muy optimista. El tiempo por ahora le juega a favor: con el trámite ante la SEC ya definido (es cuestión de que Economía haga la presentación del «Mecanismo del canje») en noviembre podría estar formalmente en marcha el proceso. En el mercado se aguarda que igualmente haya mejores condiciones que las ya anunciadas en junio pasado. La baja de la tasa a 10 años en EE.UU. está impulsando a todos los mercados emergentes, incluyendo a los títulos argentinos, ya sea los que hoy están en default como los emitidos luego de la cesación de pagos como los BODEN.

Roberto Lavagna y John Taylor
Roberto Lavagna y John Taylor
El equipo económico viajará el jueves a Washington para participar de la reunión anual del FMI con una misión central: incrementar el nivel de aceptación que tendrá la oferta para salir del default entre los acreedores. Para lograrlo no está prevista ninguna presentación pública (como la que se hizo el año pasado en Dubai), pero sí por lo menos una docena de encuentros con los principales responsables de bancos internacionales y fondos de inversión que poseen gran cantidad de títulos argentinos en cartera.

Estos encuentros «cara a cara» incluirán también a varios a funcionarios de países del G-7, vinculados obviamente con las carteras económica y financiera. Probablemente haya uno con John Taylor, N° 2 del Tesoro de EE.UU. El objetivo es romper la negativa de naciones como Francia, Italia o Alemania, que continúan sin apoyar la reestructuración que encara el país.

En cambio, no habrá reuniones con representantes del Comité Global, principal grupo de acreedores extranjeros, que también llegarán a Washington para presentar su contrapropuesta a la oferta argentina. Será el lunes 4 de octubre en el hotel St. Regis.

La estrategia de Roberto Lavagna es clara: dividir todo lo posible a los inversores -que no haya un grupo de acreedores principal- y convencerlos sobre la necesidad de que acepten el canje de deuda que propone la Argentina, independientemente de lo que opinen intereses «corporativos».

• Optimismo

En el Palacio de Hacienda aseguran que el gobierno está en condiciones de conseguir una aceptación superior a 70% por parte de los acreedores, cerca de 80% como mínimo que exige el FMI para considerar «exitosa» la oferta. Pero no tienen demasiada base para sustentarlo.

«Hasta que la oferta no esté definitivamente aprobada por la SEC no haremos presentaciones públicas»,
afirmó una alta fuente del equipo económico. De todas maneras, restó muy poco para que ello ocurra: como señalara este diario el viernes, al presentar el capítulo «Recent developments» con datos recientes (el Presupuesto 2005 y el cambio de conducción en el BCRA) eso es inmediato. Luego sí viene la difusión de los «Mecanismos del canje» que la SEC debe también aprobar. Una fuente de Economía señaló que «se está cocinando a baño María» este proceso.

• Comitiva

Junto a Lavagna viajarán el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen; su segundo, Sebastián Palla; el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur, y el de Política Económica, Oscar Tangelson. Permanecerán hasta el lunes o martes de la semana próxima en la capital estadounidense. Habrá especial cuidado de los funcionarios de no realizar exposiciones públicas para no entorpecer la aprobación de la oferta en Estados Unidos a tal punto de que Nielsen le pidió al JP Morgan que lo «bajara» de un seminario en donde figuraba como orador.

Mientras llega el momento del viaje, en Economía se concentrarán en seguir completando los requerimientos de las autoridades regulatorias de Estados Unidos y en avanzar con las AFJP para que entren en el canje.
Los fondos de pensión continúan resistiéndose a recibir el bono Cuasipar, pesificado a $ 1,40 más el CER y a 42 años de plazo a cambio de su actual tenencia de bonos en default en dólares. Quieren la mayor tajada posible de bonos Par, que mantienen la moneda de origen (dólares) y están emitidos a 35 años. Tampoco en esta cuestión hubo por ahora un acuerdo entre las partes.

En este sentido sorprendió la amplia difusión, el fin de semana, que el diario oficialista «Página/12» le dio a un informe del Banco Mundial cuestionando la reforma previsional, que en realidad fue presentado por el organismo a comienzos de mayo pasado (está disponible en el sitio de Internet) y reproducido en ese momento por varias agencias de noticias y medios en general.

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