23 de octubre 2002 - 00:00

Obligan a bancos a invertir en activos de mayor calidad

Montevideo (de nuestra agencia) - Uruguay modificará las normas que regulan la inversión de los fondos prove-nientes de los depósitos de no residentes, procurando que se coloquen en activos externos de mejor calidad y nivel de liquidez, dijo el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Julio de Brun.

Agregó que en el futuro, el Uruguay deberá atraer clientes del exterior «con servicios y seguridad» y que ésa será «una definición totalmente distinta del sistema bancario hacia el futuro».

De Brun realizó estos comentarios en una reunión de la comisión investigadora sobre el sistema financiero de la Cámara de Diputados, indicando además es necesaria una regulación que «de alguna manera replique los modelos de las instituciones que en esta crisis resultaron exitosos».

A comienzos de este año los depósitos de no residentes, en su casi totalidad argentinos, se ubicaban en u$s 6.194 millones, lo que significaba 45,4% del total de fondos colocados en el Uruguay. Ese monto cayó ahora a u$s 2.225 millones, con fuertes retiros en especial en el primer semestre del año, significando ahora esos depósitos de no residentes 29,9% del total. Se trata en su casi totalidad de depósitos de argentinos, que crecieron ininterrupidamente desde mediados de la década anterior, que en el Uruguay se entiende podrán retornar, por lo menos parcialmente, en la medida en que se estabilice nuevamente el sistema financiero.

Esos depósitos de no residentes que las instituciones tenían colocados en el exterior, al producirse los retiros del primer semestre mostraron en algunos bancos dificultades para su devolución, porque se habían volcado a activos regionales de buena rentabilidad, pero escasa liquidez.

Al analizar los problemas sufridos por algunos bancos por los retiros de depósitos en los primeros meses de este año, De Brun dijo que se deberán limitar los activos en los cuales se pueden colocar los fondos «offshore» en el exterior. Señaló que «esto tendrá consecuencias muy importantes sobre la naturaleza del sistema bancario uruguayo en el futuro, porque cuando uno recibe un depósito del exterior y lo coloca en un banco de primera calidad o lo invierte en activos de gobiernos -con 'investment grade' o un escalón un poco más alto-, evidentemente las rentabilidades son muchos menores».

• Clientes

Por este motivo «uno no puede atraer clientes regionales diciéndoles que les pago 8%, 8,5% o 10% por el depósito, pensando que después lo coloco en la Argentina o en Brasil en negocios que rinden 15 o 20%. Si se cambia ese esquema de regulación y se migra hacia esquemas mucho más líquidos, no va a atraer clientes del exterior con rentabilidad sino con servicio y seguridad. Y ahí el Uruguay va a jugar otro rol totalmente distinto, quizás con desventajas respecto de otros centros financieros que le pueden ofrecer exactamente lo mismo, pero de alguna manera hará una definición totalmente distinta del sistema bancario hacia el futuro», indicó.

En la crisis bancaria que debió enfrentar el Uruguay algunas instituciones estaban en mejores condiciones que otras para enfrentar los retiros, porque «los dineros provenientes del exterior, estaban colocados en el exterior en activos sumamente líquidos y de buena calidad», puntualizó De Brun.

El gobierno anunciará esta semana, posiblemente el viernes, las decisiones que adoptará sobre los bancos Comercial, Crédito, Montevideo y Caja Obrera, con actividad suspendida. En las últimas horas, el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry; el director de Planeamiento, Ariel Davrieux, y el directorio del BCU se reunieron con representantes de la consul-tora ING Bank, que presentó el informe final sobre los cuatro bancos y sus perspectivas futuras.

A nivel financiero se insiste con la reapertura de los bancos de Crédito y Comercial, quedando además esta última institución con parte de los activos de los bancos Montevideo y Caja Obrera. Ya se trabaja preparando las propuestas que se enviarán al Parlamento, necesarias para implementar estas iniciativas.

En Diputados se comienza a tratar además el proyecto de ley de reprogramación de los depósitos a plazo fijo de los bancos suspendidos, aprobado la semana anterior por unanimidad en el Senado. El proyecto establece dos condiciones que obligan a todos los ahorristas: la adhesión de más de la mitad de los depósitos y el respaldo de más de la mitad de los depositantes.

De acuerdo con la información oficial, estos depósitos reprogramados acumularán unos u$s 1.318 millones, de acuerdo con el siguiente detalle: los ahorristas del Banco Comercial son 10.397 y suman u$s 543 millones de depósitos; en el Banco de Crédito son 8.177 con u$s 294 millones; en el Banco Montevideo 10.626 con u$s 269 millones y en el Caja Obrera, 8.000 con u$s 212 millones de depósitos a plazo fijo.

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