La desocupación fue de 9,5% durante el segundo trimestre del año, según informó ayer el INDEC. Así, contemplando a las personas que reciben planes Jefas y Jefes de Hogar como desempleados el índice llegó por primera vez a un dígito, cerrando por debajo de 12,8% que había arrojado en igual período de 2006.
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El indicador, excluyendo a los beneficiarios de dichos planes sociales, tal como había anticipado Néstor Kirchner la semana pasada resultó ser 8,5% durante el segundo trimestre del año, muy por debajo de 10,4% que mostró en igual período de 2006.
De esta manera, el desempleo sigue bajando aunque esta última medición haya sido cuestionada por los técnicos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), quienes sostuvieron «no haber calculado dicho indicador» como venían haciendo hasta el primer trimestre del año, cuando el desempleo totalizó 9,8% y retrocedía del umbral de los dos dígitos por primera vez desde los 90.
Lo cierto es que entre las protestas y los incidentes que tuvieron lugar ayer en la puerta del INDEC (ver nota aparte), el gobierno dio a conocer un índice de desempleo, que resultó ser más que positivo.
La incógnita ahora es si con estos datos se dará de baja a la doble indemnización por despidos sin causa que se implementó luego de la crisis de 2001. Habrá que ver si se cumple con lo prometido -como esperan los empresarios- y si antes de fin de año se suprime esta medida o se implementan otras, siempre y cuando el desempleo continúe en un dígito como lo hizo en los dos primeros trimestres del año. Pero como hay desconfianza en el INDEC, la Justicia laboral seguramente, como es costumbre, seguirá fallando a favor de los trabajadores.
Lo lamentable es que más allá de que los datos que difundió ayer el gobierno sean ciertos y hayan sido calculados de forma transparente, la duda seguirá latente por las denuncias que hicieron los técnicos del INDEC.
Predecible
Así lo remarcó el economista Osvaldo Giordano del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), cuando dijo que «el índice era predecible por el crecimiento económico que está evidenciando el país y porque sigue una tendencia». Sin embargo, «hay razones para dudar de él aunque no exista algo raro como con la inflación».
Más allá de la intervención que se instaló en INDEC a comienzos de año y que está afectandoal sistema de estadísticas, Giordano explicó que el desempleo no es un indicador representativo de la situación que atraviesa el mercado de trabajo en países con alta informalidad laboral como la Argentina. «El problema de fondo es que hay bastante gente ocupada pero en puestos de baja calidad», sostuvo el economista y agregó: «No pensemos que con un desempleo de un dígito estamos en la entrada del paraíso».
Los números que dio a conocer ayer el INDEC, correspondientes a un anticipo sobre los principales indicadores del mercado de trabajo que serán desagregados el 12 de setiembre en otro comunicado, arrojaron una tasa de actividad sin cambios en 46,3% durante el segundo trimestre del año al compararla con el período anterior; y un poco más baja respecto de 46,7% del segundo trimestre de 2006. Al mismo tiempo, el nivel de empleo cerró en 42,4%, por encima de 41,7% de los primeros tres meses del año y de 41,8% del segundo trimestre de 2006.
Según Giordano, estos son buenos datos, ya que demuestran que la caída del desempleo a 8,5% -que representan 935.000 personas de las 11.043.000 que conforman la población económicamente activa- se tradujo en la creación de nuevos puestos de trabajo y no en gente que salió del mercado laboral. «La prueba está en que se mantuvo la tasa de actividad mientras que cayó la desocupación», dijo el economista.
Por otro lado, la subocupación fue de 10,2% durante el segundo trimestre de año, cerrando por debajo de 12% de igual lapso de 2006.
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