20 de mayo 2003 - 00:00

Oficial: tampoco este año habrá ajuste por inflación

Oficial: tampoco este año habrá ajuste por inflación
El gobierno de Néstor Kirchner tampoco permitirá que durante el ejercicio 2003 las empresas apliquen el sistema de ajuste por inflación en sus balances del Impuesto a las Ganancias. Además, el próximo presidente vetaría cualquier ley que se apruebe en el Congreso que autorice este esquema de valuación de activos para 2002. Ambos anuncios fueron hechos ayer en conjunto por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Hacienda, Jorge Sarghini, quienes aseguraron que no se aceptará «introducir ningún elemento indexatorio en la economía» ni para el ejercicio 2002 ni para el ejercicio actual, lo que debe interpretarse además como «una posición definitiva de Economía».

Lavagna
reconoció ayer que desde el Congreso hay «algunos legisladores» que quieren avanzar la autorización para aplicar el sistema de ajuste por inflación y reconoció que si esta intención toma cuerpo deberá intervenir el Poder Ejecutivo. En otras palabras, esto quiere decir que le pedirá al entonces presidente Néstor Kirchner que vete esa eventual legislación.

•Deflación

En sintonía con esta posición, Sarghini también rechazó los argumentos que defienden la aplicación del ajuste. Según el secretario de Hacienda, es verdad que hubo en el primer cuatrimestre de 2002 un alza de los precios (que incluso superó 20% en ese período), pero que luego la situación estuvo completamente controlada. Dijo además que en lo que va del año, la inflación tuvo «datos absolutamente favorables» y que incluso «hace dos meses que hay deflación»; con lo cual «no hay ni habrá modificaciones en la materia». Habló sobre que la única alternativa que en su momento se estudió, y sólo para el ejercicio 2003, «es la de rebajar de 35% a 30% la alícuota de Ganancias, lo que fue desestimado por el Congreso».

Para tomar la decisión anunciada ayer, la conducción de Economía tuvo en cuenta muchos aspectos contables. Sin embargo hubo un capítulo que más se analizó. Según los datos preliminares de la recaudación de mayo de 2003, el mes donde las empresas que cerraron balances el 31 de diciembre de 2002 tienen que comenzar a liquidar el impuesto del ejercicio pasado, por este tributo se obtuvieron más de 1.500 millones de pesos cuando el promedio nunca supera los $ 900 millones. La misma tendencia se repetiría en junio y julio, cuando termina de liquidarse el tributo, lo que le garantizaría como mínimo un ingreso de más de 1.000 millones de pesos extra al fisco. Como se está al límite de cumplir con las metas fiscales del «miniacuerdo» firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), las intenciones de evaluar la aplicación de cualquier mecanismo de ajuste inflacionario son hoy más que remotas para la conducción de Economía.

Hay otro dato que envalentonó a Lavagna y Sarghini. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que maneja Alberto Abad informó a ese ministerio que comenzaron a aparecer los fallos judiciales a favor del fisco en este tema.

El polémico mecanismo de ajuste por inflación les permite a las empresas calcular el resultado final de un ejercicio según el valor de los activos. Si éstos se elevaban artificialmente por un alza de la inflación o de los costos operativos, una empresa estaba autorizada a aplicar un índice que reducía al final del cálculo la ganancia de una empresa.

•Sobrevaluación

En la actualidad, muchas empresas vinculadas con la actividad agropecuaria y algunas industrias dedicadas a la exportación reclamaron la posibilidad de recurrir a este mecanismo debido a la sobrevaluación que en los balances provocaría la inflación de 40% del año pasado en el nivel minorista y de 100% en el mayorista.

Esta situación se habría reflejado, entre otros casos, en los ejercicios presentados en la Bolsa de Comercio durante la semana pasada en empresas como
Repsol YPF, Molinos Río de la Plata, Telecom, Telefónica, Atanor, Central Puerto, Cresud y Solvay Indupa, entre otras.

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