Economistas argentinos y analistas de Wall Street no dramatizaron la decisión del gobierno de no cumplir con el pago del vencimiento al Banco Mundial. Pero hubo críticas porque se retrasa cada vez más el acuerdo con el Fondo. En general, no se considera que la medida afecte especialmente al «veranito» financiero o al valor del dólar, pero destacan que las idas y vueltas de-moran la posibilidad de recuperar el crecimiento sostenible. • ORLANDO FERRERES
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Hay un total de 180 días para ponernos nuevamente al día con el Banco Mundial, aunque ahora el país perdió la posibilidad de aprobar nuevos préstamos. No deja de ser un mal signo, pero también es cierto que venimos gastando u$s 4.200 millones de reservas sin haber obtenido resultados. Con el FMI da la impresión de que se está desarrollando una lucha estúpida. Debería hablarse de cuestiones técnicas, pero la decisión de bajar el IVA por dos meses no ayudará mucho a acercar posiciones. • LUIS SECCO
La estrategia de negociación que llevaron las autoridades argentinas, jugando contrarreloj a través de la amenaza del default, no dio resultados. No es dramático el hecho de que no se haya pagado ni sinónimo de que se caigan todas las negociaciones. Claro que no fortalece la posición de la negociación, sino todo lo contrario. No coincido con que el no pago le dé fuerza a la posición argentina. En definitiva, todas las dificultades para cerrar al acuerdo responden a la falta de iniciativa del gobierno para empezar a solucionar los temas. • ALBERTO ADES
Lo que no me termina de quedar claro es cuál es la lógica de la estrategia. Si el gobierno cree que al acuerdo lo están «bicicleteando» desde Washington, no se entiende para qué pagaron los intereses. Parece más bien una suerte de amenaza. Las condiciones para una recuperación de la economía sostenible no están; quedan muchos temas sin resolverse. Por eso, no veo que pueda durar mucho este «veranito» financiero. Cualquier medida puede gatillar un efecto de desconfianza. Lo que pide el FMI no es irracional. Un superávit primario de 2,5%, el tema de tarifas o la queja por la prórroga a las ejecuciones hipotecarias son lógicas. Si llegamos sin acuerdo y atraso en el pago con organismos, es una cuesta arriba que deberá enfrentar el gobierno. • JORGE AVILA
Si (Roberto) Lavagna percibiera que el acuerdo llegará rápido, habría pagado. Tiene razón en cuidar las reservas, porque son el dique de contención para que el nivel del dólar permanezca estable. El problema es que el acuerdo no sale por culpa del propio gobierno.
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