Continuó ayer la caída en mercados internacionales. Sólo cerca del cierre, Wall Street se recompuso y mejoró parcialmente lo que era otra jornada negra para las bolsas. Trascendió que la intención de Néstor Kirchner es llegar a u$s 30.000 millones de reservas en el Banco Central para fin de año y al momento de las elecciones contar con u$s 38.000 millones. Esta decisión tiene varias consecuencias en lo económico. En primer lugar, el dólar no se alejará demasiado, a lo sumo un par de centavos, de los $ 3,10. Implicará, además, que las tasas de interés lentamente seguirán su alza porque el Banco Central deberá salir a captar los pesos que emite en cada intervención. En lo que respecta a los precios, se aleja la posibilidad de que rápidamente el país vuelva a tener un dígito de inflación. La mejor estrategia es algo diferente: el gobierno debería comprar más dólares con el superávit fiscal y no emitiendo. Reducir el gasto y aumentar ese superávit sería la mejor señal que se puede dar a los mercados. Hasta impactaría positivamente en la actividad económica contra lo que supone el pensamiento oficial.
El mercado estadounidense se recuperó luego del peor día bursátil en dos años. Consiguió también dar vuelta la pérdida de las Bolsas latinoamericanas, al punto que algunas finalizaron positivas. Los mercados de Europa y de Asia habían cerrado con pérdidas promedio de 2,5% a 3%.
Las buenas noticias son malas noticias. Esta parece ser la regla del mercado financiero. Ayer se conoció que el desempleo bajó al mínimo de los últimos dos meses en Estados Unidos, y los inversores se pusieron de mal humor.
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¿Por qué una caída en el desempleo afecta a los inversores? Porque ven que el crecimiento de la economía norteamericana no pierde velocidad y eso significa inflación y suba de tasas de interés.
Ante esta situación, los inversores eligieron refugiarse en el dólar, que subió ante las demás monedas por cuarta rueda consecutiva y alcanzó su máximo en un mes frente al euro.
La moneda europea se recuperó tras alcanzar mínimos de la sesión a 1,2650 dólar desde 1,2627, pero mantuvo una caída de 1,06% frente al dólar, su mayor baja diaria en dos meses.
El dólar subió 0,54% frenteal yen, a 114,13, tras alcanzar máximos de seis semanas a 114,74 yenes.
La recuperación del dólar comenzó luego de que el Banco Central Europeo (BCE) optara por un alza de un cuarto de punto porcentual en las tasas de interés al elevarlas a 2,75% anual.
Complicación
El dólar extendió sus ganancias después de que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, no ofreciera señales respecto de si se mantendría el ritmo de endurecimiento monetario.
Ayer, el día se complicó con las agresivas alzas de tasas de los bancos centrales de Turquía, Corea del Sur, la India y Sudáfrica, que se sumaron a los comentarios de lunes y martes de la Fed sobre inflación.
Esto provocó una fuerte caída, además de las acciones, del petróleo y los activos de los mercados emergentes, ya que los inversores se pasaron a activos más seguros en dólares, como los bonos del Tesoro estadounidense. La renta de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años bajó a 4,99% debido a la suba del precio del bono.
Las Bolsas de Asia, que cierran más temprano por el huso horario llevaron la peor parte. Tokio perdió 3,07% y el índice Nikkei terminó a su nivel más bajo desde el 17 de noviembre de 2005. Bombay se derrumbó 4,72%; el índice Hang Seng de Hong Kong cedió 2,32%; Seúl, 3,48%; y Singapur, 2,48%.
Europa, que abre más tarde que Asia, se contagió. París retrocedió 2,91%; Francfort, 2,90%; Londres, 2,51%; Madrid, 2,42%; y Zurich, 2,72%.
Wall Street, que venía tan mal como el resto de las Bolsas, pudo achicar las pérdidas porque cierra cinco horas después. Por eso, el Dow Jones alcanzó a subir 0,07%, aunque el NASDAQ -donde cotizan las tecnológicasperdió 0,30%. El Dow llegó a estar 1,50% abajo; y el NASDAQ, 2,40%.
El movimiento bajista de las Bolsas se explica porque los inversores están vendiendo todo lo que sea riesgo: acciones, bonos de países emergentes, divisas y metales. La mayoría va al dólar.
El oro cayó 3% y la plata se desplomó a un mínimo de 10 semanas en el mercado europeo, ante la fortaleza del dólar frente al euro.
Presión
El retroceso de los precios del petróleo también presionó a los metales; con el paladio, cayeron fuertemente a su menor valor en 10 semanas.
«Es decepcionante ver al mercado operando en estos niveles tan bajos. Tras caer por debajo de 620 dólares, el próximo nivel del oro estará cerca de 600 dólares la onza», dijo un operador de metales preciosos en Londres.
El oro al contado llegó a caer hasta un mínimo de 608,20 dólares la onza, su nivel más bajo desde el 17 de abril, aunque al cierre en NuevaYork cotizaba a 610,20 dólares, frente al cierre de la víspera en el mercado estadounidense de 630 dólares.
Bonos argentinos
La baja significa que el oro ha perdido 16%, desde su máximo de 26 años de 730 dólares alcanzado el 12 de mayo.
En la Argentina, los bonos recortaron una fuerte caída inicial de más de 2%. El Discount en pesos, el principal título del canje de la deuda, quedó 0,42% abajo. El Par en pesos perdió 1,67%. Entre los bonos posdefault, el más perjudicado fue el BOGAR, con una baja de 1,12%. También cedieron los BOCON PRE8 (0,83%) y los PRO 12 (0,30%). Los BODEN 2008 y 2014 en pesos consiguieron subir 0,30%.
El dólar continuó a $ 3,10 en las casas de cambio y se fortaleció algunas milésimas de centavo en el mercado mayorista debido a una fuerte demanda de último momento. La divisa en el Siopel, el mercado donde operan los bancos, quedó a $ 3,0834.
El Banco Central pudo comprar u$s 40,3 millones, y las reservas quedaron en u$s 24,517 millones.
Los mercados están muy confundidos con el estilo de la Reserva Federal, y Ben Bernanke, su presidente, está aportando una tensión innecesaria con sus declaraciones sobre la inflación. Para principios de mayo, habló de una pausa en la suba de tasas. Una semana después, sugirió la necesidad de subirlas.
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