5 de diciembre 2001 - 00:00

Otro día con caída de ventas

La jornada de ayer en los comercios se resumió en la mitad de gente que en días normales, nada de ventas, y muy pocas compras con la tarjeta de débito. Por eso, el segundo día de vigencia de las medidas no se diferenció mucho al desalentador lunes pasado: se vendió hasta 50% menos que la semana pasada, se facturó hasta 70% menos que el último viernes y menos de 3% de las ventas fueron realizadas mediante el sistema de pago de débito a través de POS (point of sale).

La inmensa cantidad de consultas y pedidos de instalaciones de POS también se mantuvo. Entre el lunes y martes habrían pedido el equipo y la conexión aproximadamente 2.000 locales de todo el país y más de 5.000 se habrían informado sobre cómo adquirirlo. Cerca de 70% de las nuevas terminales POS fueron solicitadas en el interior del país y 30% en Capital Federal.

Las tarjetas de crédito continuaron la buena racha de comienzo de semana porque 45% de las transacciones se habrían abonado a partir de este medio, a pesar de continuar paralizada la posibilidad de realizar compras en cuotas en pesos con la misma. Un 30-35% de pagos se realizaron en efectivo y 10% de pagos en bonos del Estado como LECOP, patacones y otros.

Las grandes ofertas en las casas de indumentaria fueron aún más generosas.

En Once, algunos vendedores salieron a la puerta de sus negocios con micrófonos a cantar «la oferta del día» o descuentos de hasta 55%. En Recoleta, Santa Fe y Callao, Belgrano y Microcentro, abundaron en bares y restoranes los «happy hours» -un conocido recurso que permite comer o beber a dos personas a precio de una, o bien repetir gratuitamente el plato-.

Cambios

Algunos comercios que trabajan con tarjetas propias, como C&A analizaban ayer cambios radicales en sus políticas de compraventa. Es que el sistema que utilizan empresas como ésta, es una tarjeta de crédito propia que permite cancelar la deuda únicamente en efectivo hasta en 7 cuotas. No es posible cancelar una deuda con este tipo de tarjetas a través del sistema de débito o crédito POS, ni con cheques o transferencias.

De esta manera, además de haber bajado el nivel de compras, también bajaron el nivel de cancelación de deudas.

Las farmacias, más desesperadas que nunca, vendieron 50% menos ayer que el martes de la semana pasada y 90% de esas operaciones fueron realizadas con tarjetas de crédito y débito.

«La utilización de la tarjeta de débito nos quita 3% de descuento que debemos absorber las farmacias y a este porcentaje se suma 25% de descuento que realizamos sobre los medicamentos y 5% para los afiliados a Obra Social, por lo que perdemos el margen de ganancia que es 32%», aseguró en diálogo con este diario Eduardo Dosisto, dueño de una cadena de perfumerías y farmacias.

Las expectativas declaradamente pesimistas que los comerciantes habían trazado el lunes, fueron muy divergentes el martes. «Todavía hay que esperar, todo esto es muy nuevo y la baja en las ventas es obvia pero no por eso hay que desesperanzarse», dijo Carlos Gutiérrez García, presidente de la Asociación de Restoranes, Bares y Hoteles de la Capital Federal.

«La tendencia continúa a la baja y las ventas siguen decayendo, por eso el Consejo Directivo decidió realizar un apagón con cacerolazo el lunes 17 a las 20.30», indicó Osvaldo Cornide presidente de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME). «Esto es un golpe recesivo para los comercios porque hay en la actualidad 500 mil comercios que no cuentan con tarjetas de crédito y débito, y la gente no compra en efectivo», agregó.

Por su parte, Claudio Castaño, gerente general de la proveedora de terminales POSnet, indicó a este diario que «55% del parque de posnet se encuentra en el interior del país» y aclaró que «el actual volumen de pagos con tarjeta de débito tiene que ver con que mucha gente todavía no la tiene o no se acostumbró a utilizarla y esto es una cuestión de tiempo».

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