Los principales bancos de la plaza llevaron al gobierno una iniciativa copiada de España en la cual se adapta también el modelo europeo. La propuesta es que los bancos puedan comprar participaciones accionarias en empresas. Este modelo no es el espíritu del sistema bancario norteamericano. A favor igual hay un aumento de la protección entre bancos, y el Estado debe cumplir con el rol de la supervisión adecuada. Si no, se repetirán los casos del 80, cuando se fabricaban carpetas de compra de empresas. El caso Greco constituye un ejemplo doloroso para el Estado, que, para peor, aún no está cerrado.
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