Bruselas (EFE, AFP, ANSA) - La Unión Europa (UE) firmó ayer con Chile el acuerdo comercial más ambicioso de la historia del bloque continental con terceros países. El tratado apunta a liberalizar 90 por ciento del intercambio global, y en un plazo de diez años eliminará los aranceles para 97 por ciento del sector agrícola. La industria quedará prácticamente con arancel cero y, por primera vez en una asociación de este tipo, la integración alcanza a los servicios y a los fondos de pensión. En tanto, también se anunciaron avances en un tratado similar del país trasandino con EE.UU., aunque a un ritmo más ralentizado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El intercambio entre Chile y la UE de vinos y bebidas espirituosas también se verá potenciado, y en un plazo de entre 5 y 12 años se eliminarán las indicaciones geográficas originales de países europeos, como Chateau, Clos o Clásico.
La industria tendrá un beneficio inmediato para 99,5 por ciento del sector para Chile y de 93 por ciento para Europa, y el resto se liberalizará en un plazo de tres a diez años. La parte destinada al sector servicios es considerada un hito en la historia de los acuerdos comerciales a nivel mundial. Se incluye a los sectores de servicios financieros, seguros de transporte, gestión de fondos de pensiones, a excepción de los fondos públicos que garantizan la jubilación de los trabajadores y las telecomunicaciones, excepto en las redes locales.
«Es el más ambicioso y exhaustivo, especialmente en la parte comercial», declaró en la ceremonia de la firma el presidente de turno de la UE y titular de Exteriores danés, Per Stig Moeller, quien definió el texto sellado como un acuerdo «de cuarta generación plus». El tratado se alcanzó prácticamente en un tiempo récord. Se necesitaron tres años y diez rondas de negociaciones, y es el segundo que Europa firma con un país latinoamericano después del acordado con México.
Tras el trámite de la firma, la entrada en vigor del acuerdo se hará efectiva cuando sea ratificado por el Congreso chileno, los parlamentos de cada uno de los estados miembro y el Parlamento Europeo (PE). La canciller chilena Soledad Alvear anticipó que el proceso estará concluido en breve y, en cualquier caso, dijo: «Espero que no más tarde del próximo enero». Cuando el Congreso chileno le dé su visto bueno, entrará en vigor la parte comercial del tratado.
Todos coincidieron en que el texto «es mucho más que libre comercio y una señal poderosa para Latinoamérica», según expresó la canciller chilena Soledad Alvear en el acto de Bruselas. Pero, el comisario europeo de Relaciones Exteriores, Chris Patten, explicó que «nos gustaría firmar con otros» países de la región, aunque admitió que «no será fácil».
• Exportaciones
Actualmente, la UE es el principal bloque inversor y el principal cliente de Chile.
En 2001 Chile exportó por 4.540,9 millones de dólares y le compró a la UE 3.064 millones de dólares.
En tanto, las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio entre Chile y Estados Unidos continuarán con una nueva ronda formal que se iniciará en Washington el 2 de diciembre, informó la jefa negociadora estadounidense, Regina Vargo. Esta señaló que las negociaciones pendientes alcanzan los temas laborales, medio ambiente, propiedad intelectual, inversiones, cuestiones fitosanitarias. Indicó, en cambio, que ya existe acuerdo para eliminar gradualmente aranceles en la industria en diez años y se contempla un lapso de 12 años para los productos agrícolas. Chile «se opone firmemente a sanciones comerciales» para castigar alegadas violaciones en otras áreas, porque «podrían ser usadas como una herramienta proteccionista». sostuvo Andrés Bianchi, embajador chileno en Washington.
Dejá tu comentario