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19 de febrero 2007 - 00:00

Pampa: a la Bolsa con u$s 35 millones más

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El jueves se cerró el período para suscribir más acciones de Pampa Holding que las que se podía hacer ejerciendo el derecho de preferencia. A partir de ese día hay unos 47 millones de acciones -que valen alrededor de u$s 35 millones- para que quienes no sean accionistas del grupo energético oferten por ellas. La empresa, entonces, decidió no conservar ese paquete en su poder: un comunicado enviado el viernes a la Bolsa indica que «habiendo finalizado el período para ejercer el derecho de preferencia y a acrecer, se colocó un total de 528 millones de nuevas acciones», con lo que se recaudaron $ 1.177 millones. Agrega el comunicado que «quedó un disponible de 71,9 millones de acciones, de las cuales 24 millones serán alocadas (destinadas) a la opción Sobresuscripción y el resto a terceros». Dicha Sobresuscripción corresponde a los bancos que actuaron en la colocación: el Union des Banques Suisses y el Raymond James.

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La semana pasada la empresa recaudó casi u$s 400 millones y recibió ofertas por dos veces y media la cantidad ofrecida al mercado, que pagó $ 2,23 por acción; el viernes el papel de Pampa cerró a $ 2,34.

La pelea entre el gobierno y el fondo estadounidense Eton Park por Transener no parece entonces haber jugado un papel decisivo en esta operación. La mayoría accionaria de Transener (la principal transportadora de electricidad del país) y de su controlada Transba es de una sociedad llamada Citelec, cuya propiedad comparten hasta hoy Pampa Holding y la estatal brasileña Petrobras.

Cumpliendo un compromiso contraído cuando le compró todas las empresas energéticas del Grupo Pérez Companc, Petrobras vendió su 50% en Citelec. El comprador elegido fue Eton Park, cuyas cabezas más visibles son los financistas Erich Mindich y Dirk Donat, que fuera socio del fondo local Pegassus.

Sin embargo, siguiendo una política de «protección al capital nacional» inaugurada con SanCor -para «defenderla» de George Soros-, continuada con Coto -lo mismo, pero con Wal-Mart- y extendida ahora al sistema de transporte eléctrico, el gobierno a través de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia decidió que Eton «no tiene antecedentes en el sector ni voluntad de permanencia en el mismo».

El argumento esgrimido por ese organismo público -cuyos hilos están en manos del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno- fue considerado suficiente para no autorizar la venta a Eton. Paralelamente, fuentes oficiales se encargaron de divulgar hasta el hartazgo que un «joint-venture» entre la estatal ENARSA y la cordobesa Electroingeniería (beneficiaria de varios contratos de obra pública en los últimos tiempos) harán una oferta a Petrobras igualando al menos la de Eton.

La imposición de comprador por parte de Moreno no cayó bien ni en la gerencia local de Petrobras ni en su casa matriz, dado que se trata de una empresa estatal (al menos en lo formal) no hizo falta demasiado «lobby» para llegar a las autoridades brasileñas para que hablen con sus pares argentinos.

En medio de esta tormenta de intereses cruzados, Pampa salió al mercado en tiempo y forma a colocar -tal como anunció su prospecto- 600 millones de acciones con tres objetivos:

  • Pagarle a SADESA del ex Quilmes Carlos Miguens la compra de las centrales Loma de La Lata.

  • Agregar potencia mediante el «cierre del ciclo», o sea agregar turbinas que funcionan con los gases que produce la combustión de gas en las actualesa sus centrales térmicas Güemes y la propia Loma de La Lata.

  • Comprar nuevos activos en el sector energético.

    A SADESA le deben cerca de u$s 60 millones, o sea casi el doble de lo que colocarán « entre terceros», en términos y plazos que deberán ser anunciados.
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