El presidente de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, sostuvo que las discusiones sobre subsidios y distorsiones dentro del comercio internacional "que tan caros son para Argentina y otros países emergentes", sólo podrán ser resueltas en el plano de la discusión "multilateral".
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En la presentación del libro "Los acuerdos comerciales" desarrollado por el Consejo Argentina de Relaciones Internacionales (CARI), Lamy se pronunció por "concluir la Ronda (de Doha) lo antes posible" y evaluó que las complicaciones que surgen para lograr acuerdos demuestran "la intención de adecuarse a la nueva situación de comercio internacional donde hay más actores y más temas".
En el encuentro, realizado en la sede del CARI -Uruguay 1037- participaron también el director de Negociaciones Internacionales de la Cancillería, Néstor Stancanelli; el presidente de la entidad, Adalberto Rodriguez Giavarini; y la titular de la Agencia de Inversión PROSPERAR, Beatríz Nofal, entre otros funcionarios.
Lamy se refirió también a "los intereses proteccionistas" que surgieron en el marco de la crisis financiera internacional al admitir que "ha habido presiones y desvíos pero nada en lo que se esperaba en el pico de la crisis", y reconoció el acompañamiento de la Argentina a la OMC en esos momentos.
En particular al hacer referencia sobre el estancamiento de las negociaciones de la Ronda de Doha, Lamy deslizó que "el consejo de EEUU no va a aceptar reducción de subsidios sin otras partes en las que el electorado estadounidense esté ganando" y agregó que esperar lo contrario sería "una utopía política".
Sin embargo consideró que "hay que mostrar un poco de buena voluntad en pos del sistema" y entendió que "cada negociador trate de pagar lo menos posible" pero dijo que "en algún momento, en alguna etapa de la negociación debe haber flexibilidad y hay que llegar ahí".
Para el consejero económico "la razón de no haber llegado a ese punto tiene que ver con la magnitud de la presión política de los 153 miembros, que debe comprenderse, pero imposibilita un final feliz por el momento". En esta línea destacó la importancia del G-20 y sostuvo que "necesitamos la percepción en el G-20 de que estamos en ese último tramo".
"Creo que el G20 puede dar una sensación de resolución y Argentina, Brasil, India, Sudáfrica, México, China, serán razonablemente convincentes si dicen eso", dijo el funcionario europeo.
Stancanelli analizó que Lamy "mostró una buena percepción de la situación comercial actual, opinó que desde el punto de vista argentino tenemos gran parte hecha en materia de reducción de subsidios domésticos pero faltan todavía una gran cantidad de cosas, todavía van a seguir aranceles muy grande, falta disciplina en políticas permitidas, etc".
Nofal, por su parte, destacó que Lamy "defendió el sistema multilateral que tiende a defender a los países emergentes en el contexto global y su intención de avanzar ronda de Doha para asegurar algunas reformas en las políticas agrícolas y pueden estar amenazadas por posturas proteccionistas, es bueno concluir la ronda para asegurar lo hecho y que no haya retroceso".
En otro tramo de su discurso y en una conferencia de prensa que dió luego de la presentación del libro, Lamy también opinó que "el comercio debe ser el motor de la recuperación y el crecimiento" y reconoció que "el comercio abierto eleva los stándares en los de los países más bajos".
También dijo que el argumento de que el comercio internacional destruye fuentes de trabajo sólo "tiene en cuenta el punto de vista de las importaciones pero no analiza el fenómeno desde la exportación".
Por último, evitó referirse a los trabajos que se realizan desde el Mercosur y la UE para lograr un acuerdo de libre comercio, teniendo en cuenta que la semana próxima se realizará una reunión en Bruselas en la que analizarán las propuestas cruzadas entre ambas partes.