Paritarias: no acuerdan con telefónicos y vuelven paros

Economía

La mayoría de los sectores ya cerró, o está a punto de hacerlo, sus acuerdos salariales en el marco de las paritarias para 2007; en todos los casos, con aumentos reales superiores a 20%. Sin embargo, esta semana continuará complicándose una de las negociaciones que más tiempo de discusiones insumió y que continúa lejos de un entendimiento. Son los telefónicos, que mañana continuarán con su plan de medidas de fuerza que incluye un nuevo paro de actividades para el miércoles y el jueves; también movilizaciones a los principales clientes de las telefónicas y a los edificios centrales de las operadoras.

Todo esto, pese a que el Ministerio de Trabajodeclaró ilegales estas acciones, al dictar un nuevo período de conciliación obligatoria que debería terminar el próximo viernes.

Las protestas y huelgas fueron acordadas por la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos (FOETRA) y la Federación de las Telecomunicaciones (FATEL), los dos gremios que agrupan a los trabajadores del sector de todo el país; sindicatos que en general viven en internas cruzadas durante todo el año, pero que para estas acciones decidieron trabajar en conjunto. Del otro lado están Telefónica y Telecom, más las cooperativas que trabajan en el

Gran Buenos Aires y el interior del país. El eje del problema no es el nivel de incrementos salariales en discusión ( aproximadamente 16,5%), sino un acuerdo firmado en 2005 entre los sindicatos y las dos empresas, por el cual se define una reducción de una hora en la jornada laboral (30 minutos en 2006 y otros 30 minutos en 2007). Los dos gremios reclaman así un incremento de 20% (bajaría a 16,5%), más la media hora menos de trabajo. Según las telefónicas, la reducción de la jornada, para hacerse efectiva, debería haber sido acompañada por la continuidad de los niveles de productividad por empleado vigentes a 2005, lo que, según cálculos de las telefónicas, no habría sucedido. La oferta de Telefónica y Telecom fue entonces de un alza salarial de 8% más 8% correspondiente a la media hora de reducción en la jornada de trabajo.

Los dos sindicatos esperan para esta semana que se sume públicamente a su causa el titular de la CGT, Hugo Moyano, y los principales referentes de la central obrera. No se descarta que el camionero, luego de determinar los verdaderos alcances de la conciliación obligatoria dictada por Trabajo, participe personalmente de alguna de las protestas. De hecho, ya había enviado a las negociaciones a un delegado personal, el diputado y abogado laboralista vinculado al moyanismo, Héctor Recalde, que en varias discusiones oficiales respaldó el reclamo de los telefónicos y exigió el incremento salarial de 16,5% que había acordado el camionero con el gobierno en su momento, más la media hora de reducción de la jornada laboral.

  • Definición

    Ante este panorama, se estima que deberá ser la cartera que maneja Carlos Tomada la que defina la situación. El ministro estuvo la semana pasada participando de la delegación oficial que acompañó a Cristina Fernández a la Asamblea General de la OIT en Ginebra.

    Uno de los capítulos que se cerraría esta semana es el incremento salarial de aproximadamente 25% para los choferes de colectivos de corta y media distancia. La clave para que se destrabe este conflicto, tal como había adelantado hace una semana este diario, es que la Secretaría de Transporte que dirige Ricardo Jaime termine de diseñar la política de subsidios para este sector, con el objetivo de evitar un incremento en las tarifas de los colectivos. El aumento será absorbido por un alza de los subsidios. Para cumplir con las subas salariales, se tendrían que subir esos subsidios en 72 millones de pesos mensuales: 46 millones para la región metropolitana y otros 26 millones para el resto del país. De esta manera, los aportes oficiales totales para las empresas del autotransporte superarían los 250 millones de pesos por mes, incluyendo los fondos que se destinan para la compra de combustible.

    Los subsidios son otorgados a través del Régimen de Compensaciones Complementarias (RCC), creado el año pasado para financiar aumentos salariales en empresas que operan en el Gran Buenos Aires y la Capital Federal. Los fondos de esta cuenta son aportados por la Secretaría de Transporte y por las reasignaciones presupuestarias que tiene autorizadas la Jefatura de Gabinete, con lo cual no debería haber intervención del Congreso. Para el próximo año, simplemente las partidas se incluirán en el Presupuesto nacional.
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