(Enviada especial a Chile).- Pobreza, desigualdad, inclusión social, políticas tributarias que graven a los que más tienen, igualdad de oportunidades para los pueblos originarios, promover políticas de protección social, fueron algunos de los tópicos que se discutieron en la reunión, aunque cueste imaginarlo, organizada por el Fondo Monetario Internacional que concluyó este sábado en Santiago de Chile. "La protección social y el crecimiento están vinculados", enfatizó Christine Lagarde, titular del Fondo Monetario Internacional al cierre del seminario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"¡Que cambio ha hecho el FMI de "ajustador serial" a promover el crecimiento con inclusión social!", ironizaban unos economistas a modo de conclusión final.
La titular del FMI alertó que América Latina se enfrenta a un periodo donde los vientos vendrán de frente como consecuencia, entre otras, de la baja de los precios de las materias primas; la política monetaria de los Estados Unidos y un crecimiento mundial más ralentizado.
Esto conlleva, según dijo Lagarde, a que la región deberá tener una política de prudencia fiscal y trabajar en reformas estructurales. Estas reformas de segunda generación deberán atacar a mejorar la productividad; la infraestructura; avanzar en una mayor integración comercial y trabajar en que la educación sea de calidad.
Si bien la Casa Rosada ignoró la convocatoria y solo asistió el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, el FMI tuvo gestos amables hacia un Gobierno que nunca dejó de cuestionarle su imposición de planes de "ajuste" que perjudican precisamente a los sectores más vulnerables.
Lagarde se negó a opinar ante la pregunta de ámbito.com respecto a que opinaba ante el hecho de que nuevamente la brecha entre las estadísticas oficiales y las mediciones privadas había aumentando y, en cambio, manifestó su deseo de continuar trabajando junto a la Argentina.
En tanto, este sábado, en una entrevista a la agencia EFE, la funcionaria consideró que "la relación ha mejorado (con Argentina) y deseo continuar con esta mejora". Asimismo reiteró su ofrecimiento de ayuda para "mejorar su situación, saliendo de un crecimiento muy deprimido, o mejor dicho falta de crecimiento que han experimentado, estaremos encantados de hacerlo".
Aunque por parte del Gobierno no hay declaraciones públicas en el mismo sentido, según comentaban en la Casa Rosada, el FMI a través de Lagarde tuvo un rol muy preponderante para que se incluya en el documento final de la cumbre de los países del G20 el problema de los fondos buitres, actitud que fue bien vista en Balcarce 50.
Sin embargo, el último contrapunto público fue a raíz de la estimación del FMI respecto a que este año el PIB caerá 1,7% provocando que el ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmara que la institución siempre se equivoca respecto a Argentina en sus previsiones.
Ante la pregunta de la agencia de noticias Lagarde evitó polemizar y diplomáticamente respondió: "Trato de no criticar porque no hace avanzar el diálogo de manera constructiva. Y miro a los lugares en los que podemos mejorar la relación y trabajar juntos".
• Desigualdad
El FMI está decidido a dejar de ser el "chico malo" y busca tender un puente amigable con los países de Latinoamérica, una región que para el economista Jeffrey Sachs cuenta con un enorme potencial.
La baja productividad, la falta de infraestructura, la escasa inversión en tecnología, la informalidad laboral, son algunos de los problemas que América Latina debe encarar para avanzar en reducir la desigualdad.
Estas son algunas de las conclusiones del panel sobre Desigualdad donde Latinoamérica sigue, a pesar de los avances, siendo la región más desigual del mundo.
Hubo coincidencias en que la informalidad laboral es muy elevada en América Latina. Fue Santiago Levy, del Banco Interamericano de Desarrollo, quién indicó que Perú (70%) Colombia (65%) y México (60%) son los países con una tasa por encima del promedio de la región que es del 55%.
Levy destacó que la informalidad no solo es laboral sino también empresarial, especialmente en pequeñas empresas. El funcionario advirtió que en Latinoamérica se esta en presencia de "Estados de bienestar tropicales", donde algunos trabajadores formales tienen buenos salarios, pero los que están en negro no reciben beneficios.
Por su parte, el economista chileno Alejandro Foxley invitó a "terminar con una cosa ideológica de separar crecimiento con igualdad de crecimiento productivo. La inclusión social y la productividad van unidas".
El enfoque distinto lo aportó Winnie Byanyima, directora de la agencia de cooperación Oxfam, quien vinculó la desigualdad con la democracia. "La desigualdad se relaciona con la descomposición social", afirmó, al tiempo que apeló a rever los sistemas tributarios de la región que hacen que los pobres proporcionalmente paguen mucho más que los sectores más pudientes. Indicó que la evasión fiscal es elevada en la región y mencionó que Brasil, México,Venezuela y Argentina en la región son los países que más fondos tienen en paraísos fiscales.
La conclusión de casi todos los paneles de discusión fue que América Latina enfrentará dificultades para mantener los alcances sociales logrados ya que se vienen años difíciles. Quizás este acercamiento del FMI a la región sea porque aventura que muy pronto más de un país requerirá su asistencia financiera.
Dejá tu comentario