Una noticia dulce: las compañías chocolateras de golosinas estadounidenses Hershey Co. y Wm. Wrigley Jr. Co., y la británica Cadbury Schweppes, podrían pagar hasta u$s 1.000 millones por la famosísima marca de chocolates Godiva, que su controlante Campbell Soup Co. -el mayor fabricante de sopas envasadas del mundo- puso en venta. Ambos postulantes buscan acelerar su crecimiento a través de incorporar chocolates «premium», como los que vende Godiva. Es que las ventas en este segmento están subiendo mucho más rápido que las de caramelos y chicles vendidos en supermercados y tiendas de descuentos.
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Sin embargo, los analistas afirman que productos como Double Chocolate Raspberry Truffles o Dark Lion of Belgium que fabrica Godiva también podrían atraer el interés de compañías tan diversas como Coca-Cola Co. o la francesa LVMH, el mayor fabricante de bienes de lujo del mundo.
Godiva, propiedad de Campbell desde hace casi 40 años, facturó u$s 500 millones, o sea cerca de 7% del total de u$s 7.300 millones que vendió el grupo el año pasado. Hershey carece de una marca de calidad de gran escala, perdió ventas en Estados Unidos frente al chocolate Dove, de Mars.