Hasta ayer al mediodía se buscaba la forma de poder pesificar todas las deudas de la economía, incluyendo las deudas que los particulares tienen con los bancos públicos y privados del país. La idea era que simplemente la deuda y las cuotas en dólares se conviertan en pesos 1 a 1, con lo que no habría ningún tipo de efecto sobre el bolsillo del público. Por ejemplo, si un particular debía a un banco 10.000 dólares por un crédito hipotecario y debía pagar a la entidad una cuota de 100 dólares mensuales, instantáneamente y sin costos se transformaba en una cuota de 100 pesos y una deuda de 10.000 pesos. Sin embargo, un detalle hizo peligrar la propuesta. Para poder implementar esta salida se necesita
Los principales bancos que colocan créditos hipotecarios en el mercado argentino (según los datos del Central publicados en noviembre de 2001) son el
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