Petrei: "Urge tomar todas las medidas sin perder más tiempo"
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Periodista: ¿Qué opina de la última decisión de pesificar?
Humberto Petrei: La propuesta de pesificación no ha sido introducida por mí, sin embargo en reuniones mantenidas con líderes políticos en los últimos días de diciembre consideré necesario que se consideraran las alternativas más relevantes, e insistí en que ésta era una propuesta que merecía ser considerada. Siempre he considerado que el economista profesional debe proponer alternativas, que éstas deben ser debidamente cuantificadas y que es su deber marcar la necesidad de cuidar la consistencia interna de cada solución. Con frecuencia ocurre que se toma parte de una solución y parte de otra y al ignorarse las inconsistencias surgen efectos no deseados que después son muy difíciles de ser corregidos. Con estas aclaraciones, es el estamento político el que debe tomar las decisiones.
H.P.: La propuesta de introducir un activo indexado naturalmente crea una cuña dentro del esquema originalmente adoptado en las recientes reformas. El esquema vigente se basa en buena medida en el manejo de las expectativas como prohibición de indexación, tipo de cambio fijo, etc. El nuevo activo hará uso de una indexación. La gente desea conceptos simples, va a ser muy difícil explicar mezcla de conceptos, como inflación, devaluación esperada, etcétera.
P.: Ahora no es un error pesificar parte a un tipo de cambio de un peso y otra parte a $ 1,40...
H.P.: Creo que trae mucha confusión. Para mí la flotación era lo más adecuado y había que hacer todo simultáneamente después. Las soluciones adoptadas agregan un ejemplo más sobre la necesidad de contemplar simultáneamente los dos lados de cualquier ecuación: quién gana y quién pierde, quién recibe y quién da. Los dos lados de la famosa T de la contabilidad. Este ejercicio debió haberse hecho para cada sector, más aún la información debidamente elaborada debió haber estado lista en el Banco Central y en el Ministerio de Economía previo al proceso que los argentinos hemos experimentado o sufrido. Hacía mucho que se hablaba en la Argentina de cómo salir de la convertibilidad. Lo menos que podía haber era un trabajo con cálculos detallados sobre quién ganaba y quién perdía en una devaluación y cómo eran las posibles vías de transición. Fundamentalmente en los bancos quedaron cosas pendientes. Cualquier solución que se hubiera adoptado involucraba costos para algunos y beneficios para otros. Lo importante a mi modo de ver era y es evitar grandes transferencias de riqueza y si debe haber un costo para toda la economía distribuirlo de la manera más equitativa posible.
P.: ¿Cómo ve la situación fiscal con una recaudación que se mantiene en caída libre?
H.P.: La economía está detenida, ahora lo importante es resolver los problemas del sector financiero y de medios de pago y hacerlo rápidamente. No resulta aconsejable demorar dos o tres semanas para buscar el mejor índice para aplicar una pesificación y después indexar. Lo que se gane allí difícilmente pueda compensar lo que la economía está perdiendo por estar parada. La economía está tan baja que cualquier cosa decente que se haga, permite arrancarla. No será a tasas de crecimiento fuerte, pero sí arranca. Fíjese que hay algunos buenos signos del exterior... Muchos inversores miran los precios actuales para invertir.
P.: Pero volviendo al cronograma, con el actual diseño nadie llevará dinero a los bancos hasta 2005 por lo menos...
H.P.: Es un tema importante y es que ha quedado lesionada severamente la confianza del público en los bancos. Hay que trabajar rápidamente en reconstruir las funciones esenciales del sistema financiero. La propuesta de Pedro Pou de crear dos tipos de bancos merece ser considerada. Se trata de separar la función de pagos de la función de crédito o de inversión. Las funciones podrían asignarse a bancos separados o a ventanillas o facilidades separadas dentro de un mismo banco. Para la función de pagos debería regir un encaje muy alto. Esto haría que, cualquiera fueran las circunstancias, la cadena de pagos no se cortaría. Para la otra función la superintendencia de bancos debería vigilar que exista una perfecta correspondencia entre los plazos y montos de depósitos y de préstamos, minimizando así los efectos de una corrida bancaria. Este u otro mecanismo debe ser puesto en práctica con rapidez.




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