La Secretaría de Energía ya le habría puesto fecha a Petrobras para que se desprenda de su participación en Transener: según fuentes del mercado, el organismo que capitanea Daniel Cameron emitiría en las próximas semanas una resolución en la que obligaría a la petrolera brasileña a vender sus acciones en la transportadora eléctrica antes de que termine 2005. Como se recordará, Petrobras adquirió la mitad del paquete de control de Transener como parte de la operación de compra de todos los activos de PeCom Energía; el gobierno fijó como condición para aprobarla que desinvirtieran en la transportadora eléctrica, aunque sin fijar fecha cierta para ello.
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El año pasado, el fondo Dolphin que encabeza el ex IRSA Marcelo Mindlin le compró su parte al otro socio principal en Transener, la británica National Grid. Y desde entonces están intentando quedarse también con la parte que es hoy de Petrobras, o sea, su 50% en Citelec, la empresa controlante de Transener (tiene 65% de sus acciones). También desde entonces vienen propagándose rumores sobre supuestos interesados en quedarse con ese 50%, pero lo cierto es que Dolphin tiene por estatuto de la empresa el derecho al «first refusal», que le permite igualar la mejor oferta que reciba Petrobras. Es un hecho casi incontrastable que Mindlin y sus socios harán uso de ese derecho para asegurarse el control de Transener.
Es un secreto a voces también que Dolphin goza de más simpatías en la cartera de Planificación que en la de Economía. De hecho, Julio De Vido se manifestó a favor de que una empresa nacional como Dolphin controle una empresa estratégica como la transportadora eléctrica, más aún porque Mindlin ofreció asociarse con la estatal ENARSA para manejarla. En este panorama se enmarcaría entonces la norma que dictaría Cameron para efectivizar la venta a la que se comprometió Petrobras.
¿Por qué la reticencia de los brasileños a salir de este negocio? Su propio presidente para la Argentina, Alberto Guimaraes, declaró reiteradamente que sólo venderán Transener cuando se hayan concretado dos renegociaciones: la de la deuda de la empresa y la del contrato de concesión. En el primer ítem el viernes se dio un paso crucial, al presentar la empresa una propuesta de reestructuración a sus acreedores. En el segundo, a mediados de marzo se celebrará la audienciapública en la que se pondrá a consideración el preacuerdo alcanzado entre la empresa y la unidad renegociadora (UNIREN) del gobierno. O sea: si tanto los acreedores como los usuarios aceptan las propuestas de Transener, quedaría allanado el camino para que la brasileña venda su parte allí.
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