Ottawa (Télam/SNI) - El Fondo Monetario Internacional (FMI) decidió implicarse en la lucha contra la financiación del terrorismo, un territorio hasta ahora inexplorado por una institución con fines macroeconómicos.
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Durante su reunión en Ottawa, el FMI constató que la situación financiera mundial depende ahora más de la evolución de la guerra en Afganistán y de otros aspectos políticos, que de factores propiamente económicos.
Y en este momento de «considerable» incertidumbre sobre el futuro, ha determinado responder a «la urgencia para que haya una respuesta de política económica» contra el terrorismo, porque se trata de una amenaza para la economía mundial, en palabras de su director, Horst Köhler.
«Es extremadamente difícil formarse un juicio sobre si el reciente deterioro en la confianza y el aumento de la aversión al riesgo serán relativamente cortos o más prolongados, pues mucho depende de acontecimientos no económicos, incluida la guerra en Afganistán», indicó Köhler en un mensaje al comité directivo del FMI.
Custodia
Bajo la presidencia del británico Gordon Brown y con la abrumadora presencia de fuerzas policiales a sus puertas, los 24 ministros que integran el comité acordaron a última hora del sábado extender su implicación en la lucha contra el lavado de dinero, a «los esfuerzos relacionados a contrarrestar la financiación terrorista».
«Hemos pedido a todas las naciones que tomen iniciativas para informar sobre las transacciones sospechosas», explicó el ministro Gordon Brown.
El FMI reclama a sus 183 países miembros que, en lo posible antes del 1 de febrero de 2002, compartan la información que recojan a través de unas unidades de inteligencia financiera que deberán establecer para analizar las transacciones sospechosas, y para tratar de seguir los movimientos de la financiación del terrorismo.
A la vez, el Fondo Monetario se compromete a intensificar su papel en la persecución del lavado de dinero y, entre otros aspectos, a ayudar a las naciones a identificar las «lagunas» de sus legislaciones en este aspecto.
El director del FMI aseguró que la comunidad internacional se ha mostrado en la capital canadiense «unida en la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo», pero gran parte del personal de este organismo cree que esos asuntos no son de su competencia.
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