Tener dólares guardados sin generar ningún rendimiento es una situación habitual entre los ahorristas. Una de las alternativas disponibles es colocarlos en un plazo fijo en dólares, una operación que permite obtener intereses durante un período determinado.
A diferencia de un depósito en pesos, las tasas de estas colocaciones suelen ser bastante más bajas. Por eso, antes de elegir esta opción conviene mirar cuánto paga cada banco y, sobre todo, qué monto final se obtiene una vez cumplido el plazo.
También hay que prestar atención a la liquidez. El dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento, por lo que no resulta conveniente comprometer todos los dólares si existe la posibilidad de necesitarlos en el corto plazo.
Cuánto se puede ganar con un plazo fijo en dólares
El rendimiento depende principalmente de la tasa nominal anual (TNA) que ofrece cada entidad y del tiempo durante el cual se mantiene el depósito. En este tipo de inversión, pequeñas diferencias entre bancos pueden modificar el resultado final.
Por ejemplo, con una tasa hipotética del 1,50% anual, una colocación de US$10.000 durante un año generaría aproximadamente US$150 de intereses, siempre que se mantuviera la tasa durante todo el período y sin considerar eventuales condiciones particulares del banco.
Si la misma suma se colocara al 2% anual, el rendimiento sería de unos US$200. Estos ejemplos sirven para entender la diferencia entre tasas, pero el resultado real depende de la propuesta vigente de cada entidad.
Qué mirar antes de depositar los dólares
El primer dato para comparar es la tasa ofrecida, pero no debería ser el único. También es necesario revisar el plazo mínimo, el monto requerido y las condiciones que establece el banco para constituir el depósito.
Otro punto importante es saber qué sucede cuando llega la fecha de vencimiento. Algunas entidades permiten elegir qué hacer con el capital y los intereses, mientras que otras pueden ofrecer distintas modalidades de renovación.
Además, hay que comprobar que el producto sea efectivamente un plazo fijo en dólares y conocer las condiciones de contratación. Revisar la información antes de confirmar la operación evita sorpresas y permite comparar alternativas.
Por qué no conviene poner todos los dólares en un plazo fijo
El principal inconveniente es la falta de disponibilidad inmediata. Una vez realizada la colocación, los dólares quedan afectados al plazo elegido y no funcionan como dinero disponible en una cuenta corriente o caja de ahorro.
Por eso, si esos ahorros también cumplen la función de fondo de emergencia, puede ser conveniente mantener una parte líquida y colocar únicamente el dinero que no se necesitará durante ese período.
La rentabilidad relativamente baja también obliga a pensar si vale la pena resignar disponibilidad. En algunas casos, la diferencia entre tener los dólares quietos y colocarlos puede ser pequeña frente a la necesidad de contar con el dinero ante un gasto inesperado.