1 de septiembre 2003 - 00:00

Plazos fijos no tradicionales: una forma de elevar las tasas

La caída de las tasas de plazo fijo a 30 días desalienta a los ahorristas, que hoy no ven la conveniencia de inmovilizar su dinero un mes para ganar apenas 0,3%. La solución sería depositar a más largo plazo (más allá de 60 días) para duplicar esa tasa, pero el riesgo argentino es alto y los pequeños y medianos ahorristas no quieren asumirlo.

Para los bancos, tampoco es conveniente que los ahorristas concentren sus depósitos a 30 días. Tener «fondeado» el dinero a tan corto plazo no les permite prestar ya que los créditos son a más largo plazo.

Por eso los bancos incentivan su imaginación para ofrecer variantes que permitan que el ahorrista cobre tasas mayores y ahorre a plazos más largos, reduciendo el riesgo.

Algunas entidades lanzaron el plazo fijo precancelable. El ahorrista debe depositar su dinero a un plazo mínimo de 180 días y tiene la opción de retirarlo en cualquier momento después de los 30 días. Obviamente, si se lleva el dinero antes del vencimiento se le descuenta un «fee» que le baja notablemente la tasa de interés, pero por lo menos sabe que siempre tiene el dinero disponible y es una buena cobertura para quien todavía desconfía del sistema financiero.

El Banco Río por esta modalidad exige que el inversor deposite como mínimo $ 5.000, mientras que el Banco Privado pide $ 10.000 y el Galicia, $ 1.000. La tasa que se paga a 6 meses por esta modalidad llega a 10% anual de acuerdo con la entidad.

El Banco Galicia paga una tasa de entre 1% y 7% anual, de acuerdo con el plazo que el ahorrista inmovilice el dinero. A partir del día 31 los ahorristas pueden retirar los fondos. En el caso del Galicia, si lo retira el día 31, el ahorrista cobra una tasa de 0,08% por ese período. Es baja porque el cliente no llegó al final del plazo comprometido.

En cambio, el
Banco Privado hace un descuento importante sobre la tasa pactada. Si cumple con el plazo pactado íntegramente, la tasa que puede cobrar se acerca a 10% anual, dependiendo del monto de la inversión.

Si el ahorrista quiere hacer un plazo fijo de un año, debe inmovilizar 60 días como mínimo el dinero. Si lo hace a un año y medio, la inmovilización es de 90 días. A partir de ese momento lo retira cuando quiere. La tasa en los plazos de un año en adelante puede llegar a 14% anual. Los ahorros de personas físicas que tengan cuenta corriente en el banco no pagan el impuesto al cheque.

Otra de las variantes es
el plazo fijo, que paga los intereses todos los meses. Bajo los nombres de Plazo Fijo Renta o Plazo Interesante, los bancos Galicia, Río y Privado ofrecen una variante que le permite al inversor cobrar intereses todos los meses. El plazo mínimo para esta opción es de 6 meses. A este plazo, el Banco Galicia paga hasta 7% anual, mientras el Río llega a 9% y el Privado a 12%. La diferencia es que al Galicia se puede acceder con un mínimo de $ 1.000, al Río con $ 5.000 y al Privado con $ 10.000. La tasa aumenta cuanto más largo es el plazo a que se haga la operación. Este plazo fijo no es precancelable, es decir hay que cumplir con el término estipulado. En realidad, su creación tiene un sentido práctico: le evita al rentista (el que tiene plazo fijo permanente y vive de los intereses) ir todos los meses al banco a renovarlo y cobrar la renta. Se diferencia del precancelable en que en el primero el capital se puede cobrar en cualquier momento desde el día 31 pero no permite retirar los intereses mes a mes.

La otra opción para los que no desean asumir riesgos es
el plazo fijo indexado por el CER, o sea por costo de vida.

La inmovilización del dinero es de 90 días como mínimo y da una tasa promedio de 5 puntos anuales sobre la indexación.
El Banco Galicia agrega otras variables de cobertura al ahorrista bajo la denominación de Plazo Diva (Depósito a Interés Variable). Esta entidad le asegura que le devuelve el capital que depositó aunque haya deflación.

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