30 de noviembre 2000 - 00:00

Plazos fijos y BOCON, mejores inversiones

La alta volatilidad de la plaza local durante la mayor parte de noviembre jugó a favor de los plazos fijos, que nuevamente fueron la mejor inversión del mes junto a los BOCON y bonos de proveedores.

El fantasma de la cesación de pagos que sobrevoló en la primera mitad de noviembre generó una importante salida de inversiones de riesgo hacia colocaciones a plazos.

Fue así que las acciones y los títulos públicos no tuvieron una buena performance, agravado también por la baja experimentada en Wall Street que cerró el mes con sus principales indicadores en terreno negativo, al igual que la mayoría de los mercados europeos y latinoamericanos.

Suba generalizada

En el terreno financiero, el «call» en el peor momento de la crisis llegó a tocar 22% anual para préstamos por un día entre entidades de primera línea, mientras los rendimientos para los ahorristas verificaron una suba generalizada. En promedio, por colocaciones a plazo fijo a 30 días en pesos la tasa se ubicó en 10% anual, mientras que cuando se trató de operaciones en dólares el rendimiento estuvo en 8%.

Esto repercutió en los tomadores de crédito. Las empresas de primera línea, en medio de las restricciones financieras, llegaron a pagar una tasa de 14% anual.

Los que peor la pasaron fuero los títulos públicos, aunque en los últimos días, y desde que se avanzó en el blindaje financiero, lograron ganar espacio rápidamente recortando pérdidas y en algunos casos terminar con cierres positivos. Hay que recordar que cuando tocaron fondo, el riesgo-país llegó a estar en los 1.200 puntos básicos.

Mayor baja

El Global 2007 fue el que más bajó, al cerrar el mes con una caída de 2,35%. Lo siguió el Brady de descuento que perdió 1,64%. Los bonos Global 2006, 2017 y 2027 bajaron en promedio 1% y el bono Par cayó 0,76%. Los BOCON de la serie 1 pudieron mostrar ganancias de 2% y los de proveedores bajaron 1% promedio.

Por su parte el Merval cerró noviembre con una baja de 7,79%, aunque y afectado por un exiguo volumen de negocios.

Entre las líderes, Telefónica fue la que más bajó con una pérdida de 23%. Garovaglio cedió 21,4%, mientras que TGS, Comercial del Plata, Telecom e Indupa verificaron una disminución que osciló entre 15 a 17%.

Otras pérdidas fueron Acíndar (-12,8%), Siderar (-11,3%), IRSA (-9,7%) y Banco Río (-6,4%).

La que más ganó fue Astra con un avance de 13%, seguida por Pecom Energía con una suba de 6,75% y Repsol (2,52%).

En los mercados externos, las acciones tecnológicas americanas evidenciaron un rally bajista, que afectó también la cotización de los papeles tradicionales. El NASDAQ se derrumbó en noviembre más de 22%, mientras que el Dow Jones de industriales cerró el mes con un retroceso de 5,07%. La incertidumbre generada por la indefinición en cuanto a la sucesión presidencial, más el hecho de que la economía estadounidense se esté desacelerando con una mayor rapidez a la estimada por los analistas y ganancias por debajo de lo esperado en varias acciones clave fueron los determinantes de la baja.

Cambio de tónica

En el caso de los papeles de la nueva economía, los inversores cambiaron la tónica de especular con rendimientos a largo plazo. A esto se sumó el cierre de varias «punto com» que generaron una ola vendedora. El vuelo hacia la calidad provocó una leve baja del rendimiento de los bonos del Tesoro americano que terminó ayer en 5,61% (con una caída en el mes de 0,15%). También el oro se vio beneficiado al ganar el mes pasado casi 2%.

En la región las turbulencias desatadas en la economía argentina repercutió de manera considerable en la plaza brasileña. El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo bajó en noviembre 10,63%, con un Real que se depreció más de 4%.

México fue otro de los grandes perdedores y pese a su «investment grade» finalizó con una pérdida de 11,44%.

En Europa, la Bolsa londinense bajó 4,6%, el CAC francés cayó más de 7% y la de España 8,81%.


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