No fue la mejor de las ruedas, pero, casi en contra de lo que muchos esperaban, hacia el final de la jornada los precios de las acciones comenzaron a repuntar y, para cuando sonaba la campana de cierre, el Promedio Industrial quedaba en 10.239,92 puntos, marcando una mejora de poco mas de 0,6%, en tanto las acciones tecnológicas (que parecen estar un poco más firmes en las últimas ruedas) ganaban prácticamente 0,8%. Es cierto que, como viene ocurriendo casi sin excepciones, las variaciones porcentuales son relativamente acotadas, pero, si tenemos en cuenta que por segunda jornada consecutiva (y quinta de las últimas seis) el petróleo cerró marcando un nuevo récord en u$s 52,02 por barril, es claro que alguien, en algún lugar, sigue pensando que de aquí a fin de año el mercado podría entrar en un rally.
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Con apenas cuatro semanas por delante y sin un claro ganador, como lo demuestra el debate que en la víspera tuvieron el actual y el posible nuevo vicepresidente, es curiosa la baja volatilidad que está mostrando el mercado estas semanas. Alguien podría afirmar que tamaña calma se vincula con el mito de que "el mercado adelanta", pero, de ser así y visto el poco caso que se les hace hoy a las malas noticias, el escenario que nos espera sería uno en que los déficit del gobierno se reducirían rápidamente, la tasa de desempleo caería vertiginosamente, la situación en Irak y Afganistán se arreglaría y las tropas norteamericanas retornarían, el precio del petróleo caería a la zona de u$s 30 por barril, etcétera. Para ser sinceros, un escenario demasiado idílico. Informate más
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