ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de mayo 2004 - 00:00

Polémico contrato para un gasoducto

La decisión del gobierno de entregar al grupo Techint la construcción del Gasoducto del Noroeste Argentino sin licitación pública fue tema de un artículo en la revista «Noticias» del último fin de semana. No sólo se cuestiona esa adjudicación directa sino también el hecho de que el gobierno le garantiza a Techint una rentabilidad anual en dólares de 12%. Esa ganancia asegurada es más sugestiva cuando en EE.UU. las tasas están en el menor valor de los últimos 40 años. Es tarea casi imposible para un inversor hoy obtener ese 12% de renta asegurada. Y toma más relevancia el hecho al provenir de un gobierno que criticó siempre «los mecanismos de los '90». Estos son los puntos principales del artículo.

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El gobierno entregó la construcción del GNA sin licitación pública, tal como lo estipula la ley. Y no sólo eso, además le garantizó a la empresa que le dará un retorno anual en dólares del 12 por ciento sobre la inversión y que logrará un acuerdo internacional con Bolivia para importar el gas que yace bajo su suelo.

El GNA es un viejo proyecto de Techint, un grupo empresario que explota el petróleo y el gas en todo el país y buena parte de Latinoamérica. Soñaban con construir enormes tuberías para transportar gas hacia el noroeste argentino, hasta llegar a la localidad boliviana de Tarija, donde se encuentran los grandes yacimientos gasíferos del continente, un bien preciado por varias potencias mundiales, entre ellas los Estados Unidos. En una segunda etapa el gasoducto podría llegar hasta la ciudad industrial de Porto Alegre, en Brasil, para transportar el combustible desde allí a varios puntos del planeta. Ese sueño, que parecía lejano, hoy es realidad gracias al gobierno de Kirchner.



• Se estableció que la empresa Tecpetrol SA (del Grupo Techint) accedería a los derechos de construir el GNA «en forma directa» por ser la concesionaria de explotación de hidrocarburos, para lo que solicitará una concesión de transporte de gas desde la frontera con Bolivia (lindante con yacimientos en los que participa en Salta) hasta el final de la traza del GNA.

• A la vez, se fijó la necesidad de firmar un tratado entre la Argentina y Bolivia por el cual se asegure «al Grupo Inversor» la obtención de la concesión o licencia de transporte de gas en ambos países, y también asegurar a Techint la conexión del gasoducto con yacimientos bolivianos, su transporte hasta el GNA y la importación por la Argentina.

• Se firmó también que el Estado argentino deberá establecer un mecanismo tarifario que permita a Techint obtener un retorno anual «en dólares» del 12 por ciento sobre la inversión del GNA, mediante «un mecanismo de certeza».

• Por último, se acordó que el Estado creará un Fondo de Infraestructura para compensar el costo de transportar gas a provincias del Nordeste -su presupuesto sería de 200 millones de dólares-. También se acordó que Techint podría incorporar a terceros en la formación del consorcio definitivo del GNA.

A fines del año pasado, el gobierno anunció que la construcción del gasoducto saldría casi mil millones de dólares, y que en la obra trabajarían 5 mil personas hasta que se inaugure en 2006. Kirchner festejó en la Rosada la firma de los acuerdos con Techint, destacando que se trataba de «nuevas inversiones» que llegaban al país.

«Noticias» intentó comunicarse con el superministro para evacuar las dudas, pero prefirió guardar silencio, como si se le estuviera preguntando sobre un caño de gas que va a instalar en su casa y no sobre una obra en la que están involucrados los dineros de todos los argentinos.

¿Por qué De Vido le entregó en forma directa la construcción del GNA? En el acta firmada con el gobierno, se hace referencia a la llamada «excepción del art. 28 a la Ley 17.319», que dice que a todo titular de una concesión de explotación de gas le corresponde el derecho a obtener una concesión para el transporte del mismo. Alberto Natale, el diputado que elevó el pedido de informes a De Vido, explicó en su escrito al ministro que si bien esa excepción es cierta, sólo se debe cumplir en los casos en que el explotador del hidrocarburo quiera construir un gasoducto por su cuenta y riesgo, y no con los tremendos beneficios que el Estado le está otorgando a Techint.

Paolo Rocca, el CEO de Techint, mantiene un muy buen diálogo con Néstor Kirchner. Además del acuerdo que lograron por la construcción del gasoducto, Rocca le sirve como «espada» al oficialismo en su trato con el empresariado. Hace pocos meses, fue él, por pedido del propio De Vido, el encargado de las negociaciones para calmar las aguas en la feroz interna de la Unión Industrial Argentina (UIA). Además de Rocca, otro directivo de Techint cosecha buenas migas con los pingüinos. Luis Betnaza, director de Techint, es un ex militante de la JP, que le cae muy bien al kirchnerismo.

¿De Vido irá al Congreso para dar las explicaciones correspondientes generadas por el contrato con Techint? Hasta ahora, dicen las fuentes de Diputados, el ministro no dio muestras de querer ser interpelado. Y los legisladores oficialistas frenaron la iniciativa de forzarlo a ir al Parlamento.

Hace pocas semanas, la organización Transparencia Internacional elevó su informe anual sobre la corrupción en Latinoamérica. Los párrafos destinados a la Argentina son durísimos.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias