ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de abril 2003 - 00:00

Ponen a prueba resistencia de bancos brasileños

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Los bancos que sobrevivieron los cambios en la economía brasileña en 1994 han podido adaptarse al nuevo entorno operativo, incluyendo las dificultades de crisis anuales importantes desde 1997. Las razones para que los bancos tengan éxito están sustentadas por la capacidad de los equipos gerenciales y su flexibilidad en el manejo de los diversos cambios del entorno económico.

Sin embargo, esto no significa que los bancos hayan podido protegerse de los riesgos inherentes a la industria bancaria brasileña. Los bancos aún cuentan con niveles considerables de títulos negociables emitidos por el gobierno, por lo cual se encuentran sujetos a los riesgos crediticio y de mercado de los mismos. Este sigue siendo uno de los principales riesgos y afecta, directa o indirectamente, a todas las instituciones financieras del país. En realidad, existe una continua interdependencia entre los bancos y el gobierno federal, en la cual el gobierno necesita reestructurar su cartera de títulos y los bancos dependen de los títulos gubernamentales como principal instrumento para la administración de liquidez.

Otra fuente de preocupación de los bancos son los niveles de mora en sus carteras de préstamos al sector privado. Los coeficientes de calidad crediticia tales como los préstamos irregulares sobre la cartera total y los castigos sobre la cartera total muestran un deterioro lento pero constante que exige un cuidadoso seguimiento.

Es importante resaltar que, al igual que otros países de América Latina, excepto Chile, la industria bancaria de Brasil continúa mostrando un bajo nivel de intermediación financiera. El total de préstamos de la industria bancaria representa el 24% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que continúa siendo un desafío de largo plazo para la industria bancaria y la economía.

Al 31 de diciembre de 2002, la clasificación de los mayores participantes de la industria bancaria de Brasil es relativamente estable desde 1998. Los ocho mayores bancos que representan conjuntamente el 70% del total de activos del sistema bancario quedan divididos de la siguiente manera: los tres mayores son bancos del gobierno federal (Banco do Brasil S.A., Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social, y Caixa Económica Federal). Luego se encuentran los tres mayores bancos minoristas privados (Banco Bradesco S.A., Banco Itaú S.A., y Unibanco-União de Bancos Brasileiros S.A.). Posteriormente están los mayores bancos extranjeros que operan en el país (principalmente Banco Santander Brasil S.A. y ABN AMRO Real), los cuales se encuentran realizando grandes esfuerzos para contar con las suficientes economías de escala para el negocio minorista. En opinión de Standard & Poor's, esta situación muy probablemente continúe durante un tiempo. Las recientes fusiones y adquisiciones han confirmado que los mayores bancos minoristas locales están fortaleciendo sus posiciones para el mediano a largo plazo. Excepto de presentarse una situación inesperada, estos bancos deberían continuar en la lista de los mayores participantes. La actual política del gobierno contra la privatización de los bancos del gobierno federal mencionados anteriormente, el posicionamiento de los bancos locales como consolidadores y no “resas”del sistema, y la importancia estratégica de Brasil para los bancos que optan por operar en el mercado minorista, fortalecen las posiciones de los mismos.

Los desafíos que enfrentan los bancos que operan en Brasil actualmente estriban en mantener indicadores aceptables de calidad de activos y suficiencia de capital. Se espera que los bancos continúen siendo conservadores en sus préstamos, especialmente al otorgar créditos a nuevos clientes. Standard & Poor's hará un exhaustivo seguimiento de la evolución de las carteras de préstamos, teniendo en cuenta que el posterior deterioro de la calidad de la cartera puede estar seguido por un período de rápida expansión crediticia. Naturalmente, este tipo de riesgo depende de cómo administre el riesgo crediticio cada banco y del ciclo económico del país. Sin embargo, Standard & Poor's no espera que halla incrementos importantes de las carteras de préstamos de los mayores bancos de Brasil durante el año 2003.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias