El gobierno ya anunció medidas para mitigar la falta de gas vía menores exportaciones y mayores importaciones de sustitutos. Para el Central,
«Sin embargo, dada la estructura de costos de la industria y sus márgenes de rentabilidad, el impacto en el IPIM (índice de precios mayoristas) sería menor que un punto porcentual, y sobre el IPC (inflación minorista) no debería superar 0,5%, aún en un escenario de importante escasez.»
En relación con el eventual impacto en la actividad económica, «en principio estaría circunscripto a aquellos sectores que no pueden evitar la interrupción del suministro y que no cuenten con tecnología adecuada para sustituir el gas por otros combustibles».