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25 de agosto 2008 - 00:00

Por impuesto inflacionario, recaudarán $ 22.000 millones

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Este año, gracias a que la inflación real -estimada por el sector privado- se ubicará en 23% anual como mínimo, el gobierno recaudaría más de $ 22.000 millones por el impuesto inflacionario. Se trata en sí de otra fuente de financiamiento público, pero gratuita, que no es ni más ni menos que la pérdida del valor real del dinero causada por la inflación, que no sólo afecta a los tenedores de pesos, sino también a aquellos que efectúan depósitos.

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Según cálculos de la consultora Econométrica, este año el impuesto inflacionario representaría más de 2% del PBI cuando tres años atrás era sólo 1%. La aceleración inflacionaria, inocultable ya por los índices oficiales, ha implicado un notable incremento en la recaudación del impuesto inflacionario por parte del Estado al pasar de unos $ 4.400 millones promedio anual entre 2002-2005 al doble en 2006 y a casi el triple en 2007, para este año más que quintuplicarse.

El hecho de que el Estado emita dinero conlleva así una fuente gratuita de financiamiento que se denomina señoreaje. A comienzos del gobierno de Kirchner estuvo impulsado por el crecimiento económico y en menor medida por el aumento generalizado de precios. Pero a partir de 2006, al elevarse la tasa de inflación sensiblemente, detona un mayor crecimiento de la demanda de dinero en virtud del incremento del impuesto inflacionario.

  • Necesidad

  • Para explotar esta fuente de financiamiento, en momentos en que el acceso a los mercados está vedado, el gobierno necesitano sólo una mayor base -cantidad de dinero emitido- sobre la cual aplicar el impuesto, sino también una alícuota creciente. Ambos requerimientos los ha cumplido al pie de la letra, sobre todo el de tener una tasa de inflación superior.

    Ahora bien, a diferencia de los años 2003 y 2005, cuando el gobierno utilizaba el impuesto inflacionario para financiar la recomposición de las reservas del BCRA y sostener el tipo de cambio alto, desde 2006 al presente, el principal destino ha sido la cancelación de deuda ante el deterioro de las cuentas fiscales. Esto se observa claramente entre marzo y julio de este año, cuando el BCRA transfirió utilidades al Tesoro por $ 4.560 millones (en 2007 fueron $ 3.500 millones).

    Ramiro Castiñeira, de Econométrica, distingue también el hecho de que antes de 2006 la mayor demanda monetaria facilitó el accionar del BCRA porque compraba los dólares -del superávit comercial- con deuda (Letras y Notas) y ahora lo hace con el impuesto inflacionario -que este año se lo transfiere al Tesoro-.

    El estancamiento del pasivo del BCRA (Lebac y Nobac) y la estabilidad del activo (reservas)permitió a la entidad mejorarsu situación patrimonial al hacer caja el impuesto inflacionario, explica Castiñeira, que agrega que esto «se plasmó en el importante salto del resultado cuasifiscal de 2007 producto de las ganancias patrimoniales que genera licuar el pasivo en pesos vía inflación, mientras mantiene su activo en dólares».  

  • Revaluación

    Según datos del BCRA y Econométrica, el año pasado el superávit cuasifiscal fue de $ 7.700 millones, el doble del del año anterior. Este resultado se explica por la revaluación de las reservas ante la devaluación del tipo de cambio a lo largo de 2007, o sea, gracias al impuesto inflacionario. «De estos $ 7.700 millones, $ 5.000 millones tuvieron como destino el programa financiero del gobierno, o sea, casi u$s 1.700 millones de las reservas que antes respaldaban al peso fueron usadas para afrontar vencimientos de deuda», señala la consultora.

    Por lo tanto, el deterioro fiscal y la manipulación de los índices inflacionarios han obligado al gobierno a empezar a usar sus stocks para cubrir parte de los compromisos financieros.
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