ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de agosto 2008 - 00:00

Por inflar el PBI, pagarán u$s 300 M más de deuda

ver más
La desconfianza sobre las estadísticas oficiales ya no sólo involucra a los índices de precios del INDEC, sino también a los de actividad económica.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Por un lado, el gobierno subestima la inflación, pero por otro, parece estar sobrevaluando el crecimiento. Estrategia que, desde la óptica oficial, redundaría sólo en beneficios. Sin embargo, ello no es así. Porque si bien la subestimación inflacionaria conlleva un importante ahorro fiscal por el menor pago de intereses de la deuda pesificada, el Tesoro debe afrontar un mayor pago por los cupones ligados al PBI por un crecimiento informado superior al real.

  • Ahorro

  • Un sondeo sobre las estimaciones de las principales consultoras arroja que el balance, por ahora, es netamente favorable al gobierno -todo lo contrario para los tenedores de bonos ajustables por CER-. Por ejemplo, el año pasado calculan que el ahorro por la menor inflación informada por el INDEC redundó aproximadamente entre u$s 5.000 y u$s 9.000 millones, de acuerdo con la inflación real estimada. En el caso de los cupones PBI, el pago de este año se ubicaría entre u$s 1.300 y u$s 1.500 millones, casi en línea con la tasa de crecimiento real. De modo que el saldo es netamente favorable para las arcas oficiales.

    Las proyecciones para 2009 muestran también un balance positivo, aunque ya se estima que la sobrestimación del PBI sería de por lo menos 2 puntos porcentules. Esto implicaría por lo menos un mayor pago por cupones PBI de u$s 200 a u$s 300 millones. Todo ello para mostrar que la economía sigue creciendo a 8% anual, cuando todo indica que ya lo hace a 6%, lo cual no desanimaría a ningún empresario.

    En promedio, se estima que por cada punto de inflación no informada el ahorro es de u$s 500 millones. O sea que hoy poco más de 3 puntos menos informados del IPC representan un pago anual de los cupones PBI.

    ¿Pero a quiénes beneficia también la intervención de los índices inflacionarios del secretario Guillermo Moreno?

    Hay un importante universo de empresas, de amplio espectro, que están festejando desde principios de 2007 -cuando desembarcó Moreno en el INDEC- porque tienen préstamos pesificados en 2002. Estas deudas pagaban el ajuste de CER más una tasa promedio de 6% anual, lo que hoy sería algo más de 15%.

    Hasta fines de 2006, la carga financiera para estas empresas era importante, más tomando en cuenta las bajas tasas imperantes en el mercado en ese entonces. Pero desde la intervención del INDEC, a grandes rasgos, están pagando la mitad de los intereses que deberían pagar si se informara la inflación real.

  • Redescuentos

    Otros beneficiados fueron los bancos con redescuentos del Banco Central, que también son ajustables por CER (en la actualidad, el único banco que aún tiene redescuentos es el Provincia, unos $ 1.800 millones).

    Pero el manipuleo de las estadísticas del INDEC conllevaotros efectos, entre ellos, el de la creciente incertidumbre que alienta así mayores expectativas inflacionarias. Por ello, no extraña que cinco gremios, entre ellos Sanidad, hayan reabierto las paritarias en julio y este mes, cuando sus acuerdos vencen a fin de año. Todos ellos pactaron, en línea con lo negociado por la CGT de Hugo Moyano, 19,5% promedio de ajuste salarial este año. Pero ahora se encuentran con que nadie estima una inflación menor que 28%-30%, por lo cual reclaman un aumento compensatorio, aunque más no sea bajo la forma de una suma fija (bonus) a fin de año. En el sector privado se teme que otros sindicatos seguirán esta movida y solicitarán la reapertura de sus paritarias. Lo cual ha puesto en estado de alerta a las asociaciones empresarias que temen enfrentar un incremento de los costos laborales antes de fin de año. En este marco se entiende el sorpresivo reclamo de dirigentes industriales de normalizar el INDEC.

    Otros, contentos con los controles de precios morenistas, que significan en realidad un «laissez faire» de su política de precios -ya que pactan precios para productos y servicios para la encuesta del INDEC comercializando la mayor parte de su producción fuera de los acuerdos-, están evaluando ganancias y pérdidas de transparentar las estadísticas oficiales.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias