Por la suba de precios, el público sale a vender su oro
-
Una nueva modalidad de pago para billeteras virtuales le compite al QR
-
Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
Las joyerías
en la calle
Libertad
reciben cada
vez más
personas que
quieren
desprenderse
de sus alhajas
para aprovechar
la fuerte
alza en el oro.
Esto también tuvo efectos en diferentes áreas del banco. Por ejemplo, un cliente obtenía, en febrero, $ 38 por cada gramo de oro que presentaba como garantía para obtener un préstamo. Sin embargo, desde el 26 de setiembre, este monto fue elevado a $ 43.
En la actualidad, la entidad financiera ofrece dos líneas de préstamos. El crédito pignoraticio (dejar en prenda alguna alhaja) es por un plazo variable dependiendo del bien dejado como garantía. Para las alhajas, es de hasta 150 días con posibilidad de dos renovaciones donde sólo se pagan los intereses.Obtener estos fondos tiene un costo financiero total de 28% anual.
Por otro lado, el préstamo expresó un plazo de hasta 36 meses dependiendo de la base del monto de la operación y del tipo del bien. Esta forma de financiarse también tiene un costo financiero de 28%.
Según Juan Antonio Vasallo, jefe del equipo de pignoraticio del Ciudad, «cuando se eleva el monto otorgado se suelen recibir más consultas; aunque el cambio es reciente, todavía no se ha experimentado un aumento considerable». Entre los beneficios que pueden llegar a tener los clientes se encuentra que automáticamente se cubre la deuda financiera. También puede suceder que la renovación del préstamo se realice casi sin desembolsar dinero.
Sin embargo, en la entidad financiera, resaltan que en el sector subastas no ha experimentado un incremento en la oferta de artículos de oro para ser subastados. Esto se debe a que en la mayoría de los casos, el precio del metal pasa a segundo plano. En estos casos, el valor está más en la antigüedad, en el joyero que confeccionó la pieza o en la historia detrás de ésta.




Dejá tu comentario