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24 de abril 2007 - 00:00

Por teléfono les piden a empresas que ahorren luz

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El récord de consumo de potencia eléctrica que se alcanzó el miércoles 18 de este mes con 17.881 megavatios pudo ser satisfecho por el sistema en condiciones de fragilidad debido a la escasez de reservas disponibles. Se afirma que un día después, la demanda se ubicó en 17.556 megavatios porque el gobierno apeló al llamado telefónico a las grandes empresas para que bajaran la carga. El encargado de los pedidos fue como siempre el secretario de Coordinación de Julio De Vido, Roberto Baratta.

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Un informe de Cammesa reveló ayer que el miércoles 18 a las 19,47 horas cuando se registró el pico de potencia, quedó un margen de reserva de 4%, unos 795 megavatios, muy lejos del nivel de 20% con que debería operar el sistema.

Pero, si se considera que en ese momento se contaba con un flujo de importación de Brasil de 349 megavatios y otros 81 procedentes de Paraguay, se puede deducir que la reserva real del sistema nacional se encontraba por debajo de 4%, porque a los 795 megavatios disponibles debería restársele 349 megavatios importados de Brasil y otros 81 adquiridos a Paraguay.

Considerando esa salvedad, la reserva de potencia se ubicó en 365 megavatios, o 2% sobre el total demandado.

El dato marca la vulnerabilidad del sistema eléctrico para los meses de más baja temperatura del invierno en que habitualmente sube la demanda, y sobre todo, para el verano 2008 porque no se prevé la incorporación de más oferta eléctrica hasta mediados de ese año.

Podría decirse que la semana pasada, y todavía ahora, estaba fuera de servicio por mantenimiento la central nuclear de Embalse que genera 640 megavatios. Pero también es cierto que la importación desde Brasil sólo puede concretarse cuando ese país tiene excedentes, y que siempre hay una máquina que sale por alguna parada técnica.

  • Racionalización

    La operación con reservas muy escasas obligaría a la racionalización de la oferta eléctrica en caso de un imprevisto, como la caída de torres de alta tensión o un simple error humano en una generadora.

    La crisis energética habría terminado suscitando una situación paradójica. Hace dos o tres años atrás, empresarios eléctricos plantearon que iba a faltar energía. Dijeron que el sistema tenía un tope de 15.000 megavatios, pero ya se llegó a 17.800 y no hubo problemas. Esto a su vez fue tomado por el gobierno para decir que la crisis no era tal y que la alarma se debía a presiones interesadas. Ahora, nadie habla de que el sistema opera en el límite, para evitarse reprimendas, pero en julio o agosto podría no alcanzar la potencia. En apariencia, el gobierno confía en que los llamados de Baratta le permitirán salvarse del apagón y de los cortes programados, y sólo formalmente se insiste en planes de ahorro.
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