8 de mayo 2001 - 00:00

Positivo: EE.UU. quiere acuerdo de libre comercio con la Argentina

Positivo: EE.UU. quiere acuerdo de libre comercio con la Argentina
La Argentina y los Estados Unidos negociarían un acuerdo bilateral de libre comercio en el caso de que se traben las negociaciones del Area de Libre Comercio de la Américas (ALCA), anticipó ayer Peter Romero, secretario de Estado, asistente para Asuntos Latinoamericanos del gobierno norteamericano. «Un acuerdo de libre comercio con la Argentina es una posibilidad que tenemos en reserva, en caso de que se traben las negociaciones del ALCA», afirmó el alto funcionario quien, no obstante, aclaró que en caso de esa eventualidad «el trato con Buenos Aires se enfocará en una forma que no choque con la participación de la Argentina en el Mercosur».

Sin embargo, el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini reiteró ayer que las negociaciones para un acuerdo de libre comercio se realizarán a través del Mercosur y en diálogo con este diario admitió que el gobierno de Estados Unidos le ofreció la posibilidad de un diálogo bilateral para cerrar un acuerdo con ese país, pero no aceptó la oferta.

«Nosotros cumplimos con los tratados internacionales, nuestros compromisos con el Mercosur y negociaremos a través del Mercosur», afirmó luego de admitir que el subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos y representante comercial de los Estados Unidos, Robert Zoellick, le había ofrecido la posibilidad de concretar ese diá-logo bilateral. Rodríguez Giavarini relató que su respuesta al ofrecimiento fue que la Argentina va a ir «hacia el Tratado de Libre Comercio para América del Norte a través del Mercosur».

Esto es «una decisión soberana de la Argentina, una decisión estratégica y porque hace al máximo interés nacional». Agregó que «en la cumbre de Québec los presidentes Fernando de la Rúa y Fernando Henrique Cardoso convinieron en la profundización del Mercosur para la integración continental, que es el ejercicio que ahora se está llevando a cabo», recordó el titular del Palacio San Martín. El canciller insistió en que «estas posiciones están acordadas, consensuadas y firmadas; y nosotros somos esclavos de nuestros pactos, de las normas y de las leyes».

Cuando se realizó la Cumbre de Québec a mediados de abril pasado, George Bush anticipó que antes de fin de año habría libre comercio con Chile. Y en esa oportunidad De la Rúa reiteró la necesidad de respetar la cláusula que asegura que sólo se negociará el ingreso al ALCA de regímenes democráticos americanos, es decir surgidos de la voluntad popular. Y todos los mandatarios coincidieron en afirmar que habrá ALCA a fines de 2005, tal como fue planeado en su momento.

Blanqueo

Tanto la declaración de Romero como la de Zoellick, y la respuesta de Rodríguez Giavarini, blanqueó la embestida del gobierno norteamericano que presionó, abriendo la puerta a la Argentina, para que se suscribiera un tratado bilateral de libre comercio.

Esa posibilidad, esquivada por el canciller argentino, incluso en su entrevista con Colin Powell, fue en la convicción de que será más conveniente a los intereses argentinos llegar a esa instancia a través del Mercosur. Para el canciller se trata de impulsar una unión aduanera, aunque ésta sea imperfecta, en el Mercosur y antes de fin de año, para negociar ese acuerdo desde una posición de mayor fortaleza.

Por otra parte, se trata de advertir a Brasil, que se muestra reticente, que no debe demorarse el acuerdo del ALCA, habilitando los acuerdos bilaterales como en el caso de Chile o el anticipado ayer por Romero. Coincidente con esta propuesta, ayer el presidente George W. Bush elevó al Congreso norteamericano el proyecto de «fast track» (vía rápida), que lo autorizará a celebrar acuerdos de libre comercio como el ofrecido a la Argentina.

En la reunión mantenida con Powell, éste se interesó sobre la situación interna de la Argentina -»con el megacanje los mercados vienen reaccionando bien», le contestó Rodríguez Giavarini-, ratificando el funcionamiento de una comisión de alto nivel para armar la agenda concreta de temas entre ambos países. Y en la que participarán directamente en la negociación los responsables de cada área en el máximo nivel de responsabilidad. El secretario de Estado norteamericano subrayó la necesidad de potenciar el funcionamiento de la OEA, convirtiéndola en sede de las convocatorias multilaterales.

Desmintiendo roces, y en sintonía con la posición de Rodríguez Giavarini, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, se mostró a favor de que el Mercosur lleve a cabo negociaciones «bilaterales» de comercio con otros países y bloques comerciales.

«Sería mucho más inteligente por parte de los países del Mercosur aprovechar conjuntamente las oportunidades de avanzar a través de negociaciones bilaterales», dijo Cavallo en rueda de prensa, tras intervenir ante el Consejo de las Américas en Washington.

El ministro de Economía indicó que la negociación debería realizarla el Mercosur en su conjunto «y no nación por nación». Cavallo insistió en que las negociaciones de libre comercio con un gran número de naciones y otras áreas comerciales ayuda a los países que las llevan a cabo a «abrir más los mercados mundiales a sus productos». Y agregó: «Quiero que los países del Mercosur, en lo posible conjuntamente, estemos dispuestos a aprovechar las oportunidades», dijo Cavallo.

Rodríguez Giavarini lo complementó señalando que «estamos analizando acelerar la velocidad en el Area de Libre Comercio de las Américas, para lo cual necesitamos un mercado común bien profundizado y que tome la misma velocidad ya que aumenta el proceso de integración». Consideró que «todo lo que pueda acelerar el proceso es útil. Estamos trabajando en la profundización del Mercosur y avanzar en el acuerdo con la Unión Europea, desde el Mercosur, pero cualquier otro tipo de ensayo no lo estamos realizando», señaló. «Nuestra conclusión es que el interés nacional está mejor respaldado profundizando el Mercosur», dijo el canciller argentino.


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