22 de noviembre 2000 - 00:00

Positivo: la Argentina y Brasil alcanzaron acuerdo por autos

La Argentina y Brasil llegaron finalmente ayer a un acuerdo y tendrán desde el primero de enero una Política Automotriz Común (PAC) que regirá el comercio bilateral del sector hasta el 2006, superando así casi cinco meses de estancamiento en las negociaciones por el conflicto sobre el método de cálculo de componentes nacionales que deberán tener cada unidad producida. Con esto, según fuentes del Ministerio de Economía, la Argentina piensa ahora llegar en 2001 a las 400.000 unidades producidas, superando las previsiones de no más de 320.000 que las terminales estimaban cuando preveían (sólo días atrás) que la solución del conflicto estaba lejos.

La fórmula que encontraron ayer los dos principales negociadores, el secretario de Industria argentino Javier Tizado y el embajador plenipotenciario para el Mercosur de Brasil José Botafogo Gonçalvs, es que el cálculo de las autopartes de fabricación local tenga una «Doble Vía» de medición, según el texto del acuerdo firmado ayer. Por un lado se acepta el porcentaje de 30% medido «pieza por pieza» según la interpretación que siempre sostuvo la Argentina. Por el otro será válido también la medición bajo el criterio de «conjunto de piezas», tal como proponía Brasil. En este último caso el porcentaje de componente nacional será de 44%. Habrá también un plazo de adecuación para las terminales locales que vencerá en agosto de 2002, y se estudiará en los próximos meses eventuales subsidios impositivos para las empresas automotrices que logren el porcentaje sin mayores problemas.

El próximo paso para que comience a funcionar la PAC será sumar a las negociaciones Paraguay y Uruguay, y si no hay mayores problemas (todo parece indicar que todos los conflictos centrales están superados), el 15 de diciembre los presidentes del bloque firmarán el acuerdo en la próxima Cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Florianópolis.

«Tengo el placer de informar que hemos llegado a un acuerdo». Javier Tizado,
con una inocultable sonrisa de satisfacción, anunció ayer a las 21.45 en el salón principal del segundo piso del edificio de la secretaría de Industria de la Diagonal Sur; oficina destinada a los grandes eventos y que hasta ahora el ex Techint nunca había utilizado oficialmente. «Todo tiene ahora un final feliz. Tendremos una industria automotriz fuerte, integrada, vigorosa y que dé trabajo». Continuó el secretario, que hasta ese momento había negociado durante horas en mangas de camisa y que para la presentación del acuerdo volvió a su impecable uniforme de saco cruzado, camisa azul y corbata roja. Segundos después fue el turno de Botafogo Gonçalves, que aventuró un futuro «inmejorable» para la industria automotriz del Mercosur mientras aseguraba que «ni Brasil ni la Argentina sacaron ventajas sobre el otro con este acuerdo».

Primer logro

Ante la vista de los negociadores de segunda línea y de los periodistas, ambos funcionarios firmaron a las 21.55 su primer acuerdo conjunto desde que Tizado dirige Industria. La sensación que flotaba en el ambiente dentro de los negociadores argentinos es que el secretario había conseguido su primer logro serio desde que está dentro del gobierno de Fernando de la Rúa, al mantener el decreto 660 que en su momento había manejado su antecesora Débora Giorgi y que los brasileños se negaban a aceptar generando el conflicto resuelto ayer. Según una fuente de la embajada brasileña, repitiendo aparentemente una frase que los negociadores de ese país desplegaron durante toda la jornada, la firma de este acuerdo es «el aporte concreto de Fernando Henrique Cardoso para que la Argentina solucione parte de sus problemas económicos y logre salir de la recesión».

Antes que los negociadores hayan definido la nueva versión del PAC, los representantes del sector privado de los dos países habían llegado también a un acuerdo. En líneas generales coincidió con la visión oficial, pero interpretaba 44% de componentes locales medidos como «conjunto de piezas» como única fórmula válida. El texto «privado» llegó a las 21 a la mesa de los negociadores, y simplemente fue tomado como un aporte.

Las características generales del acuerdo alcanzado ayer son las siguientes:

- Para medir el contenido de autopartes locales, se aplicará una «Doble Vía» de medición con dos fórmulas equivalentes. Por un lado será válida 30% tomado como pieza por pieza. También será legal calcular 44% de piezas como conjunto. Ese 44% tendrá a su vez la posibilidad de admitir 32% de componentes importados.

Teniendo en cuenta la situación de las terminales argentinas y sus problemas para llegar al nivel de componentes locales, habrá un período de dos años de adecuación medido dentro del plazo agosto de 2000 --agos-to de 2002- en el caso de los automóviles, y de tres años para los camiones que vencerá en agosto de 2003. Durante este período no se aplicarán multas.

- Se formará un Comité Automotor del Mercosur que verificará el cumplimiento del acuerdo. Además estudiará la posibilidad de aplicar rebajas impositivas para las terminales locales que puedan cumplir rápidamente con 30% de contenido de piezas. La novedad en este caso es que Brasil se suma a la negociación de la rebaja de impuestos.

- El régimen comenzará a regir desde enero de 2001 y culminará en diciembre de 2006.
Se firmaría el 15 de diciembre.

- La Argentina no tendría la necesidad de un nuevo decreto y simplemente emitiría reglamentaciones aclaratorias del decreto 660.

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