23 de agosto 2002 - 00:00

Pou pidió limitar al máximo operaciones de banca pública

Los máximos referentes en temas económicos del país se reunieron ayer en la Universidad Torcuato Di Tella para analizar el futuro del sistema financiero y de la política fiscal. A la cita asistieron también funcionarios para América latina del Banco Mundial y del BID, que recibieron el reclamo de algunos banqueros para que avalen los BODEN emitidos por el Estado, y especialistas en temas financieros del resto del mundo, que aportaron sus experiencias en casos similares. Todos coincidieron en lo difícil que será recrear la confianza, el tiempo que llevará, pero igualmente presentaron sus propuestas reconstruir el crédito, el ahorro y el sistema de pagos.

El ex presidente del Banco Central Pedro Pou recomendó ayer limitar la actividad de los bancos públicos a la operatoria transaccional. Según esta propuesta, entidades como el Banco de la Nación Argentina y el Provincia quedarían inhibidos de otorgar créditos en el futuro.

Además, y para que no queden dudas sobre su postura, aseguró que la función actual de los bancos públicos en la Argentina es «redistribuir riqueza a favor de los amigos del poder».

Durante una conferencia en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) sobre política económica, el ex funcionario se manifestó en contra de la creación de una banca offshore, por lo cual tuvo un contrapunto con el rector del CEMA, Carlos Rodríguez, y con el titular del Banco Hipotecario, Miguel Kiguel (ver aparte). Pero prefirió no contestar cuando se le consultó si seguía apoyando la propuesta de dolarizar.

El ex titular del Central tuvo una audiencia calificada. Lo escuchaban, entre otros, Guillermo Calvo, economista jefe del BID; Guillermo Perry, economista jefe para América latina del Banco Mundial; Pablo Guidotti, director de la UTDT; Martín Anidjar, vicepresidente del JP Morgan Chase, y Javier Fink-man, economista jefe del HSBC.

• Privatización

Pou, que formaría parte del equipo económico de Carlos Menem si vuelve a la Presidencia, fue más allá al referirse a la banca pública: «Mi deseo sería que los privatizaran. Pero en el actual contexto político esto resultaría imposible, por lo que sería conveniente limitarle la operatoria», señaló durante un seminario organizado ayer por la Universidad Di Tella.

Para graficar el mal funcionamiento de la banca pública, re-saltó que «tiene una mayor proporción de crédito del altos montos y una tasa de morosidad muy superior a la del sector privado».

La propuesta de Pou para el futuro del sistema financiero consiste en la creación de dos tipos diferentes de bancos: transaccionales y de inversión. Los primeros estarían dedicados exclusivamente a administrar el sistema de pagos de la economía, como cuentas corrientes, cajas de ahorro y chequeras. Los de inversión tomarían depósitos a plazo del público y los volcarían al crédito.

• Encaje

En este esquema, la banca transaccional debería tener un encaje cercano a 70%. Quiere decir que de cada $ 100 depositados por el público, $ 70 deberían quedar inmovilizados en custodia del Banco Central. El negocio de las entidades sería el cobro de comisiones por la prestación de servicios a sus clientes.

En tanto, para la banca de inversión habría un encaje mucho menor, pero exigiría un importante requisito de capital para tomar fondos y luego prestarlos.

En este esquema, desaparecerían los bancos universales que funcionan en la Argentina, que pueden manejar tanto depósitos transaccionales como dinero destinado al ahorro.

Asimismo, Pou dejó definiciones sobre la evolución del sistema financiero desde el año pasado y los pasos que se deberían dar en el futuro:

• Una vez más quedó demostrado que en la Argentina el deudor tiene mucho más poder que el depositante, ya que están reduciendo sus deudas a expensas de éstos.

• Los bancos centrales de mercados emergentes no pueden actuar como prestamistas de última instancia, cualquiera sea el sistema monetario que se adopte. Por ello es muy importante contar con un prestamista privado y elevados niveles de liquidez.

• Es fundamental recuperar la autonomía del Banco Central. Yo sufrí en carne propia lo que implica la injerencia del poder político.

• Lo más importante para la Argentina es que se recupere la confianza en la ley. Aquí se violaron todos los derechos de propiedad.

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