La existencia de una relativa debilidad en la economía de Estados Unidos quedó clara con la fuerte desaceleración del crecimiento en el segundo trimestre, al tiempo que los consumidores comenzaron a preocuparse por el alto costo de la energía. El temor se mantiene después de que el precio del crudo llegara a cerca de 50 dólares el barril la semana pasada.
«Los productos petroleros están presentes en muchas, muchas cosas, y es muy importante y preocupante, tanto porque agrega presiones de precios, como porque crean debilidad en general», indicó el funcionario. Sin embargo, resaltó que se trata de sólo uno de los factores que pesan sobre la Fed al momento de establecer las tasas de interés.
También hizo hincapié en que la tasas de interés oficiales siguen muy bajas, a pesar de dos alzas de un cuarto de punto porcentual desde junio, cuando la autoridad monetaria comenzó a subirlas por vez primera en cuatro años.
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