Ernesto López Anadon, directivo de Repsol YPF y presidente del Instituto Argentino del Petróleo y Gas, destacó ayer «el agotamiento» y «la extrema madurez de nuestras cuencas productivas». Expresó también que «se fueron agotando los saldos exportables de crudo y fue creciendo el procesamiento interno para abastecer un consumo doméstico en sostenido aumentoy por encima de la evolucióndel PBI».
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En relación con los problemas por falta de gasoil, Anadon sostuvo que «el consumo de ese combustible triplica el de naftas, y superó la capacidad de refinación local, obligando a las empresas a importar».
En una velada crítica a los congelamientos, sostuvo que «como consecuencia de los precios bajos, el consumo energético crece a un ritmo mayor al de la actividad económica». Añadió que «el efecto conjunto de altos precios internacionales y devaluación del peso produjo una fuerte presión sobre los precios locales de los combustibles, que como otros bienes comerciables internacionalmente, deberían haberse alineado con las paridades de exportaciónimportación».
«Estamos convencidos -agregó- que la distorsión de precios relativos se corregirá cuando las políticas monetarias y de control de la inflación se estabilicen.»
Anadon también advirtió que «será necesaria una fuerte inversión en infraestructura para poder responder en tiempo a las crecientes necesidades energéticas».
Tras señalar que «no se ven en el corto plazo crecimientos importantes en la producción de hidrocarburos», Anadon dijo que también «es importante restablecer el equilibrio de precios natural entre los distintos combustibles, ya sean líquidos o gaseosos» (en relación con la diferencia entre el precio de los líquidos y el del gas natural que resulta más barato).